Rendición de cuentas

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Rendición de cuentas

Julio 06, 2013 - 12:00 a. m. Por: Óscar López Pulecio

La rendición de cuentas del Presidente del Senado, en Cali, en presencia del Presidente de la República, dentro de un acto de reconocimiento de la Asamblea Departamental, ante un auditorio de políticos elegidos y representantes del sector productivo vallecaucano, fue uno de esos momentos ciudadanos de reconciliación con la política. Porque no hay actividad pública a la que se le atribuyan menos actos de interés social o de visión de futuro. Sin embargo, lo que allí se presentó fue el resultado de un trabajo legislativo serio y completo, coordinado con el ejecutivo, con unas realizaciones claras, en sintonía con las actuales realidades nacionales, beneficioso para el departamento del Valle del Cauca. El Presidente del Senado, Roy Barreras, es sin duda la figura más notoria de la política vallecaucana a nivel nacional. No siempre por las mejores razones. Algunos sectores de opinión lo vapulean sin misericordia por lo que hace, por lo que no hace y por lo que lo acusan de haber hecho. El carácter extraordinario de su carrera política, de aspirante derrotado al Congreso a su presidencia en pocos años, le ha granjeado adversarios que solo aceptan una explicación ominosa de ese ascenso. Pero lo que pensaba el hombre que venía del Nuevo Liberalismo y cuya carrera ha estado limpia de dineros del narcotráfico, sin padrinos ilustres y sin ser un delfín político, es lo mismo antes que ahora. El senador Barreras, al decir de algunos, es un clientelista en Cali y un arribista en Bogotá, que es la manera triste como reconocen su éxito sus malquerientes. Pero la glosa mayor es que ha cambiado de partido y de lealtades tantas veces como ha podido, lo cual dado que en Colombia ya no existen partidos políticos organizados sino grupos con intereses electorales, se pude predicar de la mayoría de la clase política que ha migrado en masa entre las diferentes facciones del liberalismo, y sobre todo del Uribismo al Santismo. Como el senador Barreras es la más exitosa prueba de esa migración inevitable, carga con ese pecado colectivo. La realidad es que ha tenido una presencia muy notoria en importantes debates nacionales con actitud progresista, prestancia intelectual, conocimiento de los temas y buenos argumentos. La aprobación de la Ley de Víctimas y de la reforma constitucional del Marco para la Paz, de la cual fue ponente, revelan el trabajo juicioso que hizo como Presidente del Congreso, bajo cuya dirección se aprobaron 107 leyes, el 60 % de las presentadas hasta ahora por el gobierno en los campos de la economía, de la seguridad y la justicia, de la sociedad y de las relaciones internacionales. El Valle del Cauca, con el apoyo de la bancada parlamentaria, salió muy beneficiado de esa gestión, en asuntos como la distribución de regalías, la financiación de obras públicas, la ayuda a los hospitales públicos y al deporte, y la conversión de Buenaventura en Distrito Especial Portuario.La rendición de cuentas del senado el pasado 25 de junio en Cali, fue parte del renacer de la ciudad, que se ha convertido en escenario de muchos actos nacionales e internacionales destacados. El tío Baltasar dice que es un consuelo que al menos de uno de esos actos sea responsable la política, y que esa presentación fue algo moderno, vistoso, interesante, donde hasta la lectura de los poemas del senador Barreras, fue la evidencia de que no es un poeta pero estamos ante un dirigente político distinto, versátil, intenso, polémico, ambicioso, inteligente, que hay que tener en cuenta.

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