Para qué sirve el Salario Mínimo

Para qué sirve el Salario Mínimo

Enero 03, 2015 - 12:00 a.m. Por: Ode Farouk Kattan

(Para que la gente tenga con qué comprarle a la industria y al comercio en los cuales trabaja y así vivir, y para que la industria y el comercio tengan a quien venderle y así también ellos vivir: desarrollo, en su crecimiento).Ya es hora de que el sistema salarial de Colombia tenga una revisión de fondo, dado que la sola reunión anual de empleadores y empleados con el gobierno, como presunto regulador, no sirve para darle al salario colombiano el significado de instrumento de desarrollo que adquiere en el mundo. Lo primero que hay que hacer es diferenciar entre el salario que el empleado recibe y el que el empleador le paga, pues en colombia se distancia de su definición de la remuneración justa y equitativa que deben pagar a su empleado por la labor realizada en el negocio que los liga y que debe beneficiar al empleado al tener un ingreso que financie su modo de vida, y al empleador para financiar el crecimiento de su empresa.En Colombia, por medio de la estructura de costos de un esquema de seguridad social y de recargos que ameritan ser revisados, al empleador le cuesta sostener un puesto de trabajo mucho más que lo que el empleado recibe, cosa que ha sido denunciada en los análisis de nuestra competitividad en relación con el mundo.Este sobrecosto está compuesto por una serie de obligaciones que rebasan la lógica complementación de la relación laboral en materia de salud, protección contra accidentes y nocividad en procesos y compensación por requerimientos especiales de labores específicamente taxantes.Pero existen sobrecostos laborales que le restan capacidad de compra y nivel de vida al trabajador, pues es dinero que no le llega pero sí cuesta en la nómina del empleador muchos de ellos innecesariamente sosteniendo esquemas arcaicos de poco o ningún valor para la eficiencia del trabajo moderno.Un mal entendido sindicalismo y otro mal entendido empresarismo chocando en un escenario politizado y ambos manipulados por coyunturas de un modelo económico caprichoso han convertido la relación laboral que es de mutua conveniencia tanto para las partes como para la nación en una palestra de conflictos que terminan en crisis en las reuniones del salario mínimo, dado que éstas no tienen potestad para resolver temas fundamentales, cosa que ya hace que se pida a gritos su reemplazo por unas reuniones de actualización del ‘modus operandi’ laboral efectivas en cuanto a fortalecer y multiplicar los puestos de trabajo y no destruirlos.La Comisión de Políticas Laborales y Salariales debe entender que el salario es una consecuencia natural y proporcional del empleo, que a su vez consiste en la necesidad que tiene alguien de los servicios de otro. O sea que debe iniciar sus políticas por las del empleo, que se cimentan en el empresarismo. Solo así cumplirá integralmente con su función.

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