¿Nos estamos desarrollando?

¿Nos estamos desarrollando?

Octubre 28, 2018 - 11:35 p.m. Por: Ode Farouk Kattan

El diccionario de nuestra lengua nos enseña que crecer es la acción de aumentar y producir su efecto natural que es desarrollar; que crear es producir una cosa que no existe, inventarla, fundarla; y establecer es crear un orden para regir los desenvolvimientos humanos.

En Colombia utilizamos frecuentemente, en discursos sociales y políticos, los términos crecer y desarrollar, particularmente cuando se está cocinando alguna sorpresa que cuando es realizada produce exactamente lo contrario.

Es así como hemos venido metiéndonos en ligas mayores económicas y políticas mundiales y vecinales para mostrar los títulos de entrada, pero internamente viendo a nuestra dirigencia gubernamental y política cómo revuelca el estado de cosas económico y social para ‘reordenarlo’, término que no cree ya la población, y muy particularmente el sector trabajador que está compuesto no solamente por asalariados sino también por empleadores, profesionales y comerciantes, y muy especialmente por el grupo poblacional estudiantil, que está mirando un futuro que no crece para darle cabida cuando le llegue el turno de ser parte de esa cosa que no existía, que es el desarrollo -que a su vez es el
aumento de las opciones de vida en cualquiera de sus formas decentes-, término corrientemente utilizado por el gobierno y los políticos cuando quieren magnificar las minucias insuficientes con las que salen en sus discursos y actuaciones.

Ahora, para no ser solamente critico, vale la pena ir a los términos del diccionario, que fueron puestos allí también para enseñar.

Si se trata de crear, en su forma de producir una cosa que no existía, inventarla o fundarla, y establecer, el gobierno y el sector político son muy prolíficos, pues a cada rato lo hacen pero con cosas que solamente sirven los intereses de la burocracia politiquera, hoy bautizada mermelada, negada como Pedro negó a Cristo antes de que el gallo cantara.

En cuanto a impuestos y gravámenes (llamados así porque se imponen a la brava -así dizque se consulten con expertos- y agravan cualquier situación ya agravada) son regularmente opuestos al desarrollo poblacional, pues en la medida que las personas tengan menos medios para adquirir bienes y servicios -muchos manejados por el gobierno nacional, departamental y municipal- menos posibilidades tienen los sin trabajo no estatal para llegar a tenerlo, yendo en contravía de la definición de crear (producir una cosa que no existía).

El censo que se está llevando a cabo en Colombia es una oportunidad para mirar si en el país verdaderamente hemos tenido crecimiento real en todos los conceptos de su efecto natural esperado, el desarrollo real, palpable, constante y contante y sonante, en todos los estratos poblacionales y en todos los territorios, rurales y urbanos. Solamente ese día podremos saber si con nuestro modelo de crecimiento estamos creando algo bueno que no existía, y no dándole vueltas a la misma noria.


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