Boicot a Brunéi

Boicot a Brunéi

Abril 03, 2019 - 11:50 p.m. Por: Medardo Arias Satizábal

Muerte por lapidación o mutilación de extremidades sufrirán los homosexuales y todos aquellos que incurran en adulterio, desde ayer en el sultanato de Brunéi, uno de los más ricos del mundo.

La medida, conocida como ‘sharia’ o ley islámica cuenta desde ya con el rechazo de todas las naciones civilizadas que ven en ello un retroceso evidente.

Avanza el Siglo XXI pero de pronto una noticia como esta nos devuelve al Siglo XVI y pensamos que algunas partes del orbe continúan inamovibles en asuntos morales y religiosos.

A Brunéi parece que nunca llegó la noticia del matrimonio entre parejas del mismo sexo, ni se enteraron de la juridicidad o la sanción moral -más social en el mundo occidental- del adulterio.

Es claro que todavía existen islas en las que algunos gobernantes actúan desconectados de la civilización, como ocurre en Filipinas, en comunidades africanas e indígenas donde se practica la ablación y por qué no decirlo, en un país como Venezuela donde un tirano somete al hambre, sed y oscuridad a millones de personas, sin que el mundo pueda hacer algo para resolver estas miserias.

Desde ayer se da una gran manifestación frente a la residencia del sultán Hassanal Bolkiah, en Londres. Estas medidas caen como un puño de hierro en la nación del sudeste asiático regida por el islam. El mundo volverá a ver hombres y mujeres apedreados hasta la muerte por ser adúlteros u homosexuales. También, se mutilará la mano o el pie por robo y se impondrá pena capital por apostasía, por blasfemia o difamación del nombre del profeta Mahoma, además de flagelación por aborto.

Como si de pronto regresáramos al mundo de Lord Jim, esa novela del mundo asiático que nos narrara el marinero Conrad.

Brunéi tiene la propiedad de una cadena de hoteles de lujo, a los que Elton John y George Clooney piden boicotear. Por su parte, la Alta Comisionada para Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, respondió ayer con una obviedad: “La actitud de Brunéi supone un serio retroceso en los derechos humanos…”.

Por su parte, Phil Robertson, subdirector de Human Rights Watch en Asia, expresó: “El nuevo Código Penal es brutal en su núcleo al imponer estos arcaicos métodos de castigo por actos que no deberían ser considerados crímenes”.

El sultán, con fama de llevar una vida opulenta y disoluta, con varios escándalos amorosos, se limitó a decir que la ‘sharia’ ayudará a mantener “la paz y el orden y tiene como objetivo educar, respetar y proteger los derechos legítimos de todos los individuos de cualquier raza y fe…”.

Este sultanato, pequeño pero muy rico, vive de sus grandes reservas de petróleo y gas. Castigos de ley islámica fueron anunciados desde 2014, sólo que fueron frenados hasta hoy por la protesta internacional.

Muchos transgénero están solicitando asilo por el temor que les infunden los nuevos códigos bruneanos. El actor Clooney, por su parte, lanzó una saeta contra los hoteles propiedad de Brunéi en el mundo. En columna publicada en ‘Deadline’, pide boicotear hoteles como el Beverly Hills de Los Angeles, el Plaza Athenee de París y el Edén de Roma. Famosos, políticos y activistas se acaban de sumar.

“Cada vez que nos alojamos, reunimos o comemos en cualquiera de esos hoteles, estamos dando dinero a los que eligen lapidar o pegar latigazos hasta la muerte a sus propios ciudadanos por ser gais o acusados de adulterio”, escribió Clooney.

Brunei realizó su última ejecución en 1957. El 70% de su población total de 430.000 habitantes aproximadamente, es musulmana, y el porcentaje restante está representado por budistas y cristianos, a quienes también se aplicará la ‘sharia’.

Ah, por último, quien vista ropa considerada ‘indecente’, pagará seis meses de cárcel y quienes beban alcohol en lugares públicos serán penados con dos años de prisión.

Sigue en Twitter @cabomarzo

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