Los indignados y el Estado contratista

Los indignados y el Estado contratista

Junio 12, 2011 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

A propósito de la columna de la semana pasada, una amiga lectora de España me escribió un interesante comentario que muestra que si por acá llueve, por allá no escampa. Su radiografía de la situación española es tan clara y contundente que hoy le cedo la palabra:“Sólo decirte que este problema que muy bien detallas en tu artículo está pasando en España. Nos adelgazan el Estado con la disculpa de que es ineficiente para que algunas empresas se queden con el pastel.Por un lado en la adjudicación de esos contratos se mueven muchos intereses y hay corrupción (quizás aquí pueda ser más sutil porque hay una ley de Contratos del Estado, pero siempre hay vericuetos: se hacen muchos contratos menores en lugar de uno grande porque se pueden adjudicar a dedo, exigen en el pliego de condiciones que tengas una característica que sólo tiene esa empresa…, te clasifican como proveedor y eso abre la puerta a que te puedan adjudicar sin concurso…) Han ido sofisticando los mecanismos. Por otro, cuando los Síndicos de Cuentas, que tienen pocos medios humanos para controlar, sacan a la luz alguna irregularidad los 2 partidos políticos principales dicen que el organismo está politizado, según el que gobierne en cada caso; el control es muy pequeño. La eficiencia consiste en que, por ejemplo, los planes urbanísticos en lugar de elaborarlos arquitectos funcionarios honestos con una planificación a largo plazo de nuestras ciudades, lo subcontratan a despachos de arquitectos que se pliegan a lo que quiere el alcalde que en general quiere lo que piden los constructores de la zona, ya que en gran parte vive de la licencias, corrupción aparte.Los servicios de teléfonos, de luz, de agua, de basuras incluso de cementerios están en manos privadas ¿y cómo son más eficientes? Porque son más caros para los ciudadanos, porque no puedes exigir nada como usuario, porque no hay controles sobre el servicio que prestan…La última broma es que van a privatizar parte del Ente de Loterías del Estado porque dice la ministra que no es eficiente, ¿Que no es eficiente un ente que gana todos los años mucho dinero? Lo único que quieren es hacer caja momentánea para tirar para delante y el futuro ya se verá… De lo que tampoco se habla es cómo están todos los empleados de esas empresas que antes podían ser funcionarios: ahora con contratos precarios, sueldos bajos, con mucha menos protección… ¿quién gana con la privatización de todos esos servicios? Desde luego que no son los usuarios ni los empleados de las mismas.Y el problema es que cada vez los ciudadanos podemos intervenir en menos cosas, porque han vendido todo lo que el Estado puede ofrecer a sus ciudadanos, porque es una cáscara vacía que recauda impuestos y paga servicios que no controla. En España queda educación y sanidad, pero hay muchos intereses empujando hacia su privatización. Además a finales de este mes la Comunidad Europea va a aprobar una norma que deja a cada Estado con poco margen de maniobra en cuanto a su gasto fiscal; van a ser ellos los que controlen los presupuestos, te pueden sancionar como país… el colmo. Y no hacen más que empujarnos para pagar las deudas a nuestros acreedores, a que no gastemos, a enfriar la demanda, lo que nos va a llevar al estancamiento… Es normal que la gente empiece a salir a las plazas, la situación es difícil y los ciudadanos no tenemos mecanismos reales para intervenir en nuestros gobiernos, esta democracia no funciona….Así que los problemas cada vez más son globales, porque las políticas que nos quieren imponer son también globales y salen de los mismos sitios”.En España, los ‘Indignados’ se movilizaron contra esta situación. ¿Será que la protesta también se puede volver global?

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