Nos merecemos Tribugá

Nos merecemos Tribugá

Mayo 13, 2019 - 11:55 p.m. Por: Mario Fernando Prado

Muchos vallecaucanos tienen las alarmas prendidas, especialmente en Buenaventura y es porque se ha revivido el proyecto de Tribugá, que en vísperas de elecciones renace de entre las cenizas y produce unas sensaciones que van desde el repudio general, pasando por un odio al Gobierno Central, hasta un explicable temor, o mejor un ‘culillo’ por lo que muchos consideran el fin de nuestro principal puerto sobre el Pacífico.

Un encarnizado anti-Tribugá le manifestó a este pajarraco que esa sería la puñalada trapera más miserable contra nuestro departamento y qué había que levantarse en un paro cívico, con huelga de hambre incluida, para impedir que esa competencia le quite a nuestro puerto el monopolio de la carga que entra y sale por el Pacífico.

En esta cruzada se han aliado -vaya paradoja- los empresarios y dueños del billete y los ambientalistas que consideran que hacer un puerto sería el más letal atropello ecológico contra una zona que como el Chocó, debe preservarse como un santuario de la naturaleza, totalmente virgen e intacta. Y les asiste la razón porque la sola carretera que iría hasta Medellín, abriría las puertas a los invasores, a las motosierras, a la minería legal e ilegal y al mal llamado desarrollo o peor aún al progreso avasallador.

No obstante lo anterior, los paisas que están promoviendo el tema y que son capaces de los imposibles podrían salirse con la suya, y así como hicieron con el aeropuerto y el metro -para no citar sino dos ejemplos- no sería raro que convirtieran en realidad ese viejo sueño que no han dejado de acariciar.

Por su parte, el Gobierno Nacional le está haciendo un medio guiño al proyecto y hasta se dice que fue incluido en el Plan de Desarrollo, lo cual es falso y así lo confirmó el mayor conocedor de puertos en este país, Óscar Isaza, quien demostró que el tal articulito que en algunos medios decían que le daba vía libre al proyecto, no existe, pues hace referencia a la salmonella. Así como lo leen.

Lo que sí es claro es que los barranquilleros van a sacar adelante un mega puerto y mientras nos tienen entretenidos con Tribugá, ellos pasito a pasito están armando su proyecto, que sí está incluido en el mencionado Plan de Desarrollo pues este habla de puertos naturales con una profundidad específica que no tienen Tribugá ni Buenaventura y sí La Arenosa.

Pero la realidad es otra: los gobiernos, llámense de Uribe, Santos y ahora Duque, están ‘mamados’, sí, ‘ma-ma-dos’, de la corruptela y la ineficiencia que rodea a nuestro bello puerto de mar, en donde se roban los recursos manga por hombro, en donde la Justicia se compra y se vende, en donde sus últimos cinco alcaldes están brillando barrotes en la cárcel y no por ser propiamente unos ángeles y arcángeles.

Y digamos la verdad: allá -triste es decirlo- reina la impunidad, todo se acalla o con billete o con plomo, impera la ley del silencio, no hay controles que sirvan y las pocas personas honestas, serias, trabajadoras -que también las hay- o son aplastadas por esa maquinaria demoníaca o se tienen que ir o practicar aquello de ‘ver, oír y callar’.

Por estas razones es qué hay quienes consideran que Buenaventura no es viable y que es un barril sin fondo. Frente a tal consideración y así nos duela y ‘pataliemos’, ¡nos merecemos Tribugá!

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