¿Será capaz Colombia?

¿Será capaz Colombia?

Septiembre 10, 2014 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

Lanzada por afamados periodistas radiales la campaña publicitaria de “soy capaz”, iniciativa del empresariado colombiano, queda por ver si esta trasciende a resultados concretos o se queda en las buenas intenciones de algunos. Son demasiadas y muy variadas las deficiencias del Estado colombiano que es necesario transformar si de verdad Colombia algún día “será capaz”. La Ocde, entidad a la que nuestro país aspira a ingresar, ha presentado una larga cartilla de tareas al gobierno. ¿Será capaz Colombia de ingresar a este Club de los países de buenas prácticas?¿Será capaz nuestro país de enfrentar la marginación, la postración y el abandono que sufren innumerables poblaciones en las zonas fronterizas como Tumaco, Buenaventura y otras muchas a los cuales el Siglo XXI no ha llegado aún?¿Será capaz el Estado colombiano de reducir la rampante corrupción existente en todos los estamentos del Estado, en todas las regiones y capitales a un nivel tolerable, pues eliminarla del todo sería mucho pedir?¿Será capaz el Estado de reformar la Justicia, no por el tema de cuál alto magistrado nomina a quién, sino que le sirva al ciudadano de a pie a quien por décadas se le ha negado?¿Será capaz la Justicia de encontrar y condenar a los responsables del asesinato de Luis Andrés Colmenares?¿Será capaz la sociedad colombiana de superar el racismo que impregna a todos los estratos y regiones contra la población afrocolombiana?¿Será capaz el Estado de vencer la resistencia de los operadores de Televisión y licitar y asignar el tercer y cuarto canal?¿Tendrá el Estado la capacidad de gestión para construir el metro de Bogotá, las autopistas de cuarta generación y crear una infraestructura medianamente digna?¿Será capaz el Estado de elevar los estándares de educación a niveles si quiera medios en el ranking mundial, venciendo la resistencia de los Fecodes, lo Manes, los que privilegian la educación elitista privada y las limitaciones sistémicas de acometer proyectos de esta envergadura?¿Será capaz el Estado de emprender en la región del Pacífico un desarrollo sostenible, equitativo y beneficioso para sus habitantes? ¿Será capaz la población colombiana de desarrollar una verdadera cultura ciudadana, basada en el respeto, la cortesía y la tolerancia, como alguna vez quiso hacer un alcalde, sin mucho resultado?¿Será capaz la ciudadanía de conmoverse cuando matan a un soldado o a un policía en vez que su muerte sea página 8 de los periódicos?¿Será capaz Colombia de realmente dejar atrás la cultura del “usted no sabe quién soy yo”, de la que el senador Merlano fue solo una anécdota?¿Será capaz Colombia de abandonar el incómodo lugar, entre los peores de América Latina, en el ranking global de gobernanza asi como en el de Estados Fallidos?¿En caso de lograrse la paz con las Farc, será capaz el Estado colombiano de ejecutar los acuerdos, cumplir y hacer cumplir los compromisos adquiridos y evitar que los enemigos de la misma descarrilen el proceso?¿Será capaz el Estado colombiano de establecer de manera real pesos y contra pesos en su sistema democrático, cercanía de las instituciones con la población, Congreso representativo y participación ciudadana? ¿Será capaz le elite política colombiana de abandonar la nefasta costumbre de modificar la Constitución cada que las altas dignidades del Estado lo requieren para avanzar sus intereses?¿Será capaz Colombia de crear una sociedad más equitativa, mejor educada, más tolerante, con esperanza en el futuro, o el “soy capaz” quedará como una consigna vacía e inocua?

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