Cometas

Cometas

Junio 26, 2018 - 11:35 p.m. Por: Marcos Peckel

Kibutz Nahal Oz. Nos encontramos frente la valla de separación entre Gaza e Israel. A la distancia se divisa la ciudad de Gaza en la que habitan unos 700 mil palestinos. Nahal Oz hace parte de esa invención judía llamada el Kibutz, fundado hace mas de cien años cuando judíos fieles a la ideología socialista/comunista crearon estas colonias agrícolas que en su momento se constituyeron en la base la económica del soñado Estado Judío que vería la luz en Mayo de 1948. Actualmente los kibutz sin haber abandonado la agroindustria, han diversificado su economía hacia el turismo, sofisticadas fábricas y alta tecnología y aunque mantienen algunas de las características ideológicas originales, el socialismo ha dado paso hacia una mentalidad de emprendimiento e iniciativa privada.

Varios kibutz están ubicados en la frontera con Gaza. Los antiguos residentes de Nahal Oz recuerdan con nostalgia los años en que iban a la ciudad de Gaza, caminando, en bicicleta o en carro a hacer sus compras, mientras que decenas de miles de gazatíes trabajaban en Israel y venían a los kibutz a recibir tratamiento médico. Los niños israelíes y árabes jugaban fútbol juntos y se invitaban unos a la casa de otros. De eso ya no queda nada, solo recuerdos lejanos. La convivencia pacífica y buena vecindad han cedido su lugar a una de las más traumáticas fronteras del planeta. La aparición en Gaza de la organización islamista terrorista Hamás en 1987, que no reconoce a Israel y busca su destrucción, es la directa responsable de esta trágica transformación.

Inicialmente Hamás introdujo los terroristas suicidas, adolescentes indoctrinados por desalmados líderes a inmolarse en Israel, para morir matando, con lo cual enterraron la convivencia que había prevalecido y los acuerdos de paz de Oslo. Sacrificar a su propia gente es la marca indeleble de Hamás. Frente a este terror intolerable para cualquier nación, Israel construyó la valla en Gaza y posteriormente en Cisjordania. En este conflicto es claro qué fue primero entre el huevo y la gallina; la valla se hizo para detener a los terroristas.

Tras la imposibilidad de continuar enviando suicidas, Hamás cambió de táctica y comenzó con los cohetes que lanza contra las poblaciones civiles israelíes de la frontera, como Nahal Oz. En 2007 Hamás se hizo al control completo de Gaza tras expulsar al gobierno legítimo de la Autoridad palestina de la franja. En la guerra de 2014 este kibutz fue impactado por más de 300 cohetes que destruyeron buena parte de su infraestructura: casas, ordeñaderos e invernaderos, el tejido social se vio seriamente afectado, un niño murió y varios residentes abandonaron el kibutz. Sin embargo, una vez concluida la guerra comenzó la reconstrucción y salió a flote la resiliencia de estas poblaciones fronterizas.

Sin embargo como ya es costumbre la calma dura poco en estas comarcas y cada cierto tiempo se reanuda el lanzamiento de cohetes. Hace pocos meses comenzó otra campaña de Hamas, esta vez incitando a civiles palestinos a romper la valla fronteriza, penetrar a Israel y llegar a las poblaciones vecinas como Nahal Oz. Más de un centenar de muertos palestinos ha dejado esta campaña irresponsable por parte de quienes gobiernan la franja de Gaza.

Aparecieron entonces las cometas incendiarias, otra creación de la inventiva destructiva de Hamas. Cometas y globos a los que se les cuelgan cocteles molotov con los cuales miles de hectáreas cultivadas por estos kibutz han sido pasto de las llamas, causando irreparable daño económico y ambiental.

¿De qué manera avanza esto la causa palestina?

Sigue en Twitter @marcospeckel

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