Socios en el mal

Socios en el mal

Enero 27, 2019 - 06:55 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

¿Dónde está ‘Pablito’, el infernal jefe del Eln que ordenó el atentado a la Escuela General Santander? ¿Dónde están varios de los secuestrados por el Eln? ¿Por qué el Eln reparte cajas de comida del gobierno vecino, conocidas como las Clap? Cuando se den respuestas a esos interrogantes se entenderá por qué es tan importante para Colombia lo que pasa en Venezuela.

Y hay muchísimos más. ¿Es gratuito el que el Catatumbo sea la segunda zona del país en sembrados de coca y en producción de cocaína? ¿Es coincidencia que los estados de Táchira, Zulia, Mérida, Apure y Amazonas estén llenos de campamentos del Eln donde se refugian sus jefes? ¿O que la mayor cantidad de vuelos cargados de cocaína que van desde Venezuela hacia Estados Unidos, el Caribe y Europa, salgan desde allí?

Y siga usted preguntándose por qué el Eln establece retenes en Venezuela, cobra peaje por pasar por las trochas, participa en el contrabando de gasolina y de ganado hacia Colombia en el cual tienen su tajada miembros de los cuerpos de seguridad de la dictadura. Así mismo trate de averiguar por qué le echaron tierra al asesinato de decenas de mineros y de miembros de la Guardia Nacional Bolivariana que se atrevieron a discutirle al Eln el control de la minería ilegal en el estado Amazonas, una de las reservas auríferas y de coltán más grandes del mundo.

¿Acaso es eso una respetable “identidad ideológica”, o el socialismo, o la ejecución del legado del Libertador o la expresión de la “hermandad colombo venezolana”? ¿Será que con eso se destruirán el capitalismo y el ‘imperialismo norteamericano’ o se acabará la ‘oligarquía colombiana’ y se le proporcionará libertad y futuro a los pobres de ambos países, mientras la corrupción y el crimen se alían para quedarse con las riquezas de Venezuela?

Nada de eso. Lo que hay es una asociación para el crimen que aprovecha el poder de las fuerzas armadas que comanda el ministro Vladimir Padrino y manejan a Maduro para convertir a la frontera en territorio de nadie. Mientras tanto, las autoridades en Colombia denuncian la alianza pero parecen incapaces de rescatar la que se ha convertido en la zona con mayor potencial para desatar una guerra debido a las deficiencias de nuestro Estado para combatir el delito.

En consecuencia, estamos afectados por la migración de venezolanos que huyen de su país y nosotros recibimos con los brazos abiertos, aunque están causando un problema de orden económico y social que puede ser catastrófico. Según la Fiscal de Venezuela, Luisa Ortega, son dos millones de sus connacionales los que están aquí en busca de abrigo, lo que equivale al 4 % de nuestra población, los que han llegado en los últimos cuatro años.

Entonces, lo que tenemos son múltiples conflictos causados por la destrucción de Venezuela a mano de la pandilla de Maduro, y organizada por Cuba. El más grande, el de una tiranía vecina que con frecuencia invade nuestro territorio, unida hasta los tuétanos con el Eln, el factor de terrorismo, delincuencia y violencia más grande de Colombia. Y el más doloroso, el de las reacciones que está generando la invasión de nuestro espacio público y los problemas sociales y de orden público ocasionados por algunos de esos venezolanos que están aquí por la necesidad de buscar la vida que le niegan en su país.

Por eso hay que apoyar el derrocamiento de Maduro y los militares, así como la persecución sin pausa al Eln, los socios en el mal.

Sigue en Twitter @LuguireG

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