Los misterios del Fiscal

Los misterios del Fiscal

Enero 25, 2015 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

Cada que puede nos da una sorpresa mediática. Es el Fiscal General de la Nación, cuya misión principal es que exista recta y cumplida justicia contra la delincuencia. Sin embargo, ante los regulares resultados de la Fiscalía, el Fiscal prefiere actuar en los medios. El estreno fue Sigifredo López. Con su estilo particular, Eduardo Montealegre ordenó la detención del exdiputado, haciendo eco a sus subordinados que recogieron pruebas falsas para acusarlo de participar en el secuestro de los diputados del Valle. Siete años duró Sigifredo en la selva, pero según pudo concluir en pocos meses la Fiscalía, el haber sobrevivido se convirtió en la prueba reina, complementada con testigos mentirosos e interpretaciones amañadas de un video.Y lo metió en la cárcel con gran despliegue. Nadie pudo impedir lo que después lo obligó a pedir disculpas públicas y originó una demanda cuantiosa contra la Nación. Fue el debut del fiscal Montealegre, que anunció lo que seguía: un atropellado ejercicio del cargo que se extiende a cualquier asunto menos a la búsqueda de una justicia creíble y alejada del sectarismo partidista.El 2013 fue el año de la confrontación con la Contralora General de la República por el escándalo de Saludcoop. A Sandra Morelli se le ocurrió preguntar por el papel que cumplieron el abogado Montealegre y su señora como asesores de esa empresa y allí fue Troya. Apareció el contrato de arrendamiento del edificio que se convirtió en cabeza de proceso contra la Contralora. Pero la investigación contra los dueños de Saludcoop avanza a paso de tortuga.El 2014 lo terminó con intentos desesperados por meter a la cárcel a la Contralora, frustrados porque un Tribunal se lo negó y la señora Morelli se fue para Italia. Además, el Fiscal dijo que los cabecillas de las Farc no debían ser encarcelados, haciéndole daño al esfuerzo del Gobierno por conseguirle respaldo a los diálogos.Así mismo participó en cuanta elección de Magistrados hubo. Hasta la de un gerente para la asociación de gobernadores sintió la mano de quien demuestra que el poder es para poder. También se negó a declarar de lesa humanidad el asesinato de Álvaro Gómez. Ese recurso, que sirve para cubrir la incapacidad de la Fiscalía para encontrar la verdad, ahora se usa con criterios selectivos de olor sectario. Con lo cual le hacen otro de esos flacos servicios al propósito de conseguir la reconciliación entre los colombianos.El pasado lunes notificó por radio a Óscar Iván Zuluaga, el candidato de la oposición que obtuvo siete millones de votos. Lo llamó a declaración al aire y sin cumplir los trámites que garantizan el debido proceso. Por medio de lo que en W Radio definieron como “el Sistema Radial Acusatorio”, el doctor Montealegre inauguró el 2015, mientras su vicefiscal amenazaba al defensor de Zuluaga con una sanción disciplinaria.En el mismo show del pasado lunes, el Fiscal le hizo otro ‘favor’ al proceso con las Farc y a los propósitos del Gobierno: dijo que la consulta popular del acuerdo final que se logre en La Habana no era obligatoria, lo cual es cierto. Y que la consulta a los colombianos no debería hacerse, lo cual sería el peor error político del presidente Santos.¿Para dónde va el señor Fiscal? ¿Qué quiere demostrar con sus infortunadas salidas que ponen en tela de juicio a la de por si discutida Institución que él representa? ¿Por qué no puede manejar con prudencia el poder que tiene? Misterio.

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