Los articulitos

Los articulitos

Septiembre 28, 2014 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

Los liberales aprendieron bien la lección de Álvaro Uribe cuando hizo aprobar la reelección presidencial. Esta vez, como quien no quiere la cosa y la cosa queriendo, le montaron un mico gigantesco al confuso proyecto que pretende equilibrar las cargas entre los poderes públicos. Es el cuento de “el articulito”, con el cual Fabio Echeverry Correa definió la estrategia para que Uribe se quedara en el poder. Ahora quieren hacer algo parecido para sacar adelante el proceso con las Farc: en la discusión de la reforma constitucional que el Gobierno llamó “el equilibrio de poderes”, Horacio Serpa y Viviane Morales incluyeron otro articulito, el voto obligatorio. Serpa, viejo zorro de la política, dijo que sería un “voto pedagógico por tres periodos electorales”. Por supuesto, la poderosa aplanadora de la Unidad Nacional aprobó el articulito en el primer debate, sin importarles que sea ilegal porque no responde a la unidad de materia que debe tener con el proyecto original. El detallito se olvida, ante el afán por obligar a los colombianos a votar los referendos que salgan del acuerdo con las Farc. Esa es la nuez del asunto. Ante el desinterés por un proceso que tiene como principal enemigo de su credibilidad al terrorismo y la criminalización de la guerrilla, el Gobierno piensa que con ello conseguirá superar el umbral que exige la Constitución para que el referendo que se presente tenga validez. Ah, se me olvidaba y creo que al senador Serpa también, que ese articulito, el que exige un mínimo de votos, deberá ser eliminado si es que se aprueba el voto obligatorio.Los proponentes tampoco tuvieron en cuenta la sentencia de la Corte Constitucional que impide reformas que, como el voto obligatorio, rompen la estructura de la constitución expedida por la constituyente de 1991, de la cual Serpa fue presidente. El Senador parece olvidar que tenemos una Constitución basada en la libertad, por lo cual no es posible que la eliminen, llevándonos a depender de los caprichos del Estado o de los gobernantes. Nada de eso importó para al momento de aprobar en primer debate el articulito que según sus proponentes durará apenas 12 años. Y que entrará a regir una vez se sancione una reforma que va camino de transformarse en otro monstruo como el de la de la Justicia del 2011. Es que con esas propuestas lo que se pretende es anular el umbral al que tanto le teme la aplanadora oficial.El objetivo es aprobar como sea lo que resulte en La Habana. Por eso quieren establecer normas tan retardatarias como el voto obligatorio. Lo cual se suma a la autorización que adoptaron hace un año, permitiendo que las consultas populares se realicen en conjunto con las elecciones. ¿Temor al rechazo que muestran las encuestas de opinión? ¿Reconocimiento a la poca capacidad de convocatoria de los empeñados en sacar adelante la aprobación del referendo?Lo cierto es que los articulitos de Serpa y compañía son una lamentable maroma que demuestra cómo se usa el poder a espaldas de la gente y valiéndose de artimañas. Y cómo se le mete la mano a una Constitución, con intereses partidistas que no tienen en cuenta a la inmensa mayoría de un país que todavía cree que ella es el contrato social que lo llevará a la paz si sus autoridades y legisladores la respetan, la acatan y no la cambian con articulitos cada que se les ocurre.

VER COMENTARIOS
Columnistas