La orgía

Septiembre 24, 2022 - 11:55 p. m. 2022-09-24 Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

La caída del gerente de Emcali no es la muestra de honradez del alcalde Jorge Iván Ospina. Por el contrario, es una más de su fracaso, de la corrupción que lo ha acompañado a través de su historia, y de la organización que lo llevó de nuevo a la alcaldía de Cali.

Aunque grotesco, lo ocurrido no fue extraño. Al señor Flórez debió pedirle la renuncia no ahora que lo pillaron en el más descarado de los robos y la peor de las justificaciones, sino desde hace mucho rato. Con el que fue su secretario de valorización e infraestructura hace doce años cuando contrataron las tres primeras megaobras con los mismos contratistas de las vigencias futuras en la gobernación de Juan Carlos Abadía, hicieron muchos intentos que no les cuajaron: el contrato de la reparación de vías por $188.00o millones, la realización de Cali Inteligente por $400.000 millones que ahora pretenden sacar por la sociedad Caligen, revivida para esa vagabundería. Y el asalto que pretendían cometer hace poco con una granja solar por $110.000 millones.

Pero también tiene que agradecerle los servicios prestados al distribuir las gerencias operativas de Emcali entre los socios de la coalición que lo eligió, por el negociado del alumbrado navideño del 2020 y el salvaje reparto de contratos y negocios en las narices de todo el mundo. Y por permitirle satisfacer a sus hermanos, a sus socios de campaña Juan Carlos Abadía, al grupo de Dilian Toro, a Roy Barreras y su hijo, a la gobernadora Clara Luz Roldán y a la manguala que en el Concejo Municipal entregó el control político a cambio de un plato de lentejas.

Todo un entramado nauseabundo que los caleños se cansaron de denunciar porque nunca recibieron respuesta de la Procuraduría, de la Contraloría Nacional y de la Fiscalía, y que entró en crisis cuando Sintraemcali destapó los entuertos y Alexánder López, otrora su aliado, lo aventó a los perros. ¿Qué respuesta podían recibir si esos organismos de control y de justicia parecen tener como misión proteger al clientelismo y no perseguir la corrupción que lo alimenta?

Ahora se atropellan por aparecer como defensores de Cali. Son la misma Fiscalía que tiene un juicio y cuatro procesos contra Ospina paralizados hace 12 años a la espera de declararlo inocente por prescripción; la Procuraduría que le prescribió 73 investigaciones disciplinarias y en los últimos años ha recibido decenas de denuncias que ni siquiera responde; el Contralor Municipal que le agradeció el cargo a Juan Carlos Abadía y el Contralor Nacional, exgerente de la campaña de Abadía a la gobernación, quien anunció control preferente a una empresa de la que Abadía tiene el control total.

El contrato que tumbó a Flórez de Emcali es apenas una muestra de la manera en que Jorge Iván Ospina le entregó el tesoro público a la corrupción desenfrenada, una verdadera orgía de inmoralidad. Mientras tanto, la ciudad vive en el desgobierno, sus habitantes no le creen a Ospina, no respetan a la autoridad y su infraestructura está destrozada por el caos que él permitió desde el 28 de abril de 2021 y ahora usa como disculpa para justificar sus fracasos como alcalde.

Ojalá podamos decir que ha llegado el momento para hacer que ese entramado clientelista que aprisiona al Valle y a Cali tenga el final que merece. Y que podamos recuperar a nuestra ciudad de la maraña de corrupción que la tiene aprisionada, llevándola a su destrucción y al imperio del desgobierno de quienes solo les interesa apoderarse del Estado para su beneficio personal.

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