Esas perlas…

Esas perlas…

Septiembre 04, 2016 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

Imposible ignorar las joyas que hay en el acuerdo con las Farc y en la actitud para conseguir el SÍ. Aunque las encuestas ya sentenciaron el resultado y la prensa oficialista no encuentra ya calificativos para apabullar a quien dude, es necesario abrir el joyero. La red de emisoras. Caracol y RCN duraron décadas para conseguir las emisoras que tienen, esfuerzo que se reconoce en el mundo. Todelar ni se diga. A Súper le costó años de duro trabajo y miles de personas que se quemaron las pestañas para tener acceso a la radio. Pues bien, las Farc no necesitaron de ese esfuerzo. Ahora, a una cooperativa que constituyó, le entregarán 31 emisoras de F.M. Así, gratis, sin más nada. Sin licitación, podrán ser usadas para difundir las consignas de su nuevo partido bajo el rótulo de emisoras comunitarias. ¿Cómo le quedará el ojo a los partidos que apoyan el SÍ, que nunca en sus ciento sesenta y pico años de vida han tenido siquiera una emisorita?El Tribunal. El Papa no aceptó por razones obvias. Y se espera algo parecido de la Corte Suprema. Si le queda dignidad, claro. Ya en La Habana reemplazaron al Sumo Pontífice. Es la Corte de Luxemburgo, una ONG que defendió al tenebroso Yahir Klein de la extradición a Colombia porque, según sus integrantes, su vida corría peligro aquí, a manos de las Farc. Ese rubí del Derecho vendrá a decirnos quiénes son los jueces, junto con algo llamado Universidades Estatales de Colombia, que no existe y al lado de quien designe la ONU. Que no puede designar a nadie porque como entidad multilateral no puede tener injerencia en los asuntos internos de un país, como lo es la designación de jueces que juzguen criminales. Si tuviera una pizca de decoro, la burocracia de la ONU debería haber dicho ya que no. 57 reos del nuevo tribunal. Así como suena. Un medio publicó la lista de 57 empresas que fueron nombradas en los procesos de los paramilitares. Esas empresas y sus directivos ya fueron vinculadas. El presidente Santos les dijo, más o menos: “Tranquilos, ustedes no están acusados. Vayan ante el tribunal, declaren que no son culpables y si el Tribunal acepta, se acabó todo”. Es decir, a esas empresas se les desconoce el principio de inocencia que impera en todo el derecho penal de todo el mundo, salvo las dictaduras. Es decir, no tienen que esperar que las acusen con pruebas sino ir a demostrar que son inocentes. Esmeraldas gota de aceite. La pregunta. Debió ser así de simple: ¿Aprueba el acuerdo firmado entre las Farc y el Gobierno Nacional para la terminación del conflicto? Pero no se pudo. Como es propio de las mentes complejas que nos gobiernan, le metieron la paz y le añadieron adjetivos. Total, y según nota de El Espectador del pasado 31 de agosto, el presidente Santos ya había dicho: “El presidente tiene la facultad de redactar la pregunta que se le dé la gana”. ¿Pa’ qué más? ¡Diamante puro!Última perla. Con el sí de las Farc en el bolsillo, los bogotanos querían firmar el acuerdo en la ONU. Menos mal, se acordaron de Cartagena. Se supone que es un pacto entre colombianos. Entonces, ¿por qué se lo querían llevar a Nueva York? ¿Ganas de show? ¿De medallitas y premios?Hace setenta años, Barbarito Díez cantó así: “Esas perlas que tu guardas con cuidado/ en tan lindo estuche de peluche rojo”. Y en otra canción viejísima, Pepito López exclamó: “en el joyel de oro de mis recuerdos eres/ como un lucero triste que se quedó dormido” Así es el joyel que votarán los colombianos el dos de octubre.

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