El conejo

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El conejo

Febrero 09, 2020 - 06:55 a. m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

Como por arte de magia, el Gobierno Nacional se libró de su obligación de aportar a la terminación de la carretera Buga Buenaventura. Y de paso, se apoderó de los recursos que producen los peajes de nuestra malla vial, para decir que Invías está invirtiendo en las vías del Valle.

Es como cuando le sacan a usted una moneda de la oreja o un as de su pelo. Usted sabe que no tiene monedas en las orejas ni cartas en su cabeza. Pero, igual, eso pasó ante sus ojos y no hay nada que discutir.

Prestidigitación se llama la manera de usar la rapidez en las manos para crear una magia. Como esta: en junio del 2018, Dimitri Zaninovich, presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, anunció el enésimo cierre financiero del proyecto para terminar la vía a Buenaventura que incluía los aportes de la Nación. Y dijo que se dividirían en tres concesiones las obras para los cincuenta kilómetros faltantes así como las de la malla vial que quedaron en el aire ante la terminación del contrato con la firma que tenían esos proyectos, incluido su mantenimiento.

También dijo que estaban listos los pliegos para adjudicar las licitaciones antes de finalizar ese año. Al poco tiempo, y como si la ANI sufriera de amnesia o hubiera nacido el 7 de agosto de 2018, el sucesor de Zaninovich dijo que empezaban los estudios para adjudicar todo eso a un sólo contratista, lo cual se haría en el 2019, es decir, un año después. Mientras tanto, el Invías empezó a recaudar los peajes de la malla vial, encontrándose con un tesoro y sin la obligación de rendir cuentas o de responder por el deterioro de las vías o por los proyectos que pactó el gobierno anterior con la gobernadora Dilian y serían financiados con esos peajes.

Para hacer breve el cuento, ahora nos anuncian que en el segundo semestre del 2020, es decir dos años después del anuncio de la ANI de Zaninovich, se sacarán los pliegos para la concesión. Sabiendo que la adjudicación y el inicio del contrato tomará por lo menos otro año, puede decirse que la vía nacional Buenaventura Buga tampoco será finalizada en el gobierno de Duque.

Y qué tal la magia con la financiación. Como se encontraron el tesoro de los peajes, desconocieron los compromisos que la Nación adquirió con el Valle para financiar las vías complementarias a la malla vial y anunciaron que la plata que falta ya la consiguieron. Y que Invías hará unos pequeños tramos mediante el sistema de obra pública, es decir, con recursos propios y sin concesionarios.

¿De dónde sale la plata? De los peajes que habían sido comprometidos con el Valle. ¿Cómo financiará Invías las obritas que anuncia como un aporte de su propio bolsillo? De los peajes que maneja a su arbitrio y no rinde cuentas. Y todos tan tranquilos, y viaje a donde el presidente Duque a presentarle peticiones respetuosas y el Valle tumbado y nada pasa.

Y las obras que diez presidentes le han prometido al Valle durante cincuenta años no terminan. Y el ministro de Hacienda muerto de la risa ante el éxito de su prestidigitación. Y la de Transporte, en silencio mudo, nos manda al presidente de la ANI a explicar lo inexplicable. Y todo bien en el Valle, mientras Antioquia recibe de la Nación diez billones de pesos para sus carreteras.

¿Vio en qué consiste la magia, o mejor, el conejo? En hacerse el pendejo aprovechando la ingenuidad del Valle para exigir lo que en justicia nos pertenece. ¿Hasta cuándo?

Sigue en Twitter @LuguireG

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