Del saber al terror

Del saber al terror

Abril 07, 2019 - 06:55 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

Y llegaron a Cali. Luego de la explosión en la minga que se producía en inmediaciones de la vía a Buenaventura donde murieron ocho personas entre ellas un estudiante de arquitectura y de la que nada se sabe, atacaron desde la Universidad del Valle.

Hace muchos años se sabe que el Eln tiene a esa universidad como foco de sus actividades. Incluso se conoce que personas vinculadas con Gustavo Petro, con las Farc y con el narcotráfico tienen allí intereses. Por eso es frecuente que en la zona de la Univalle se presenten asonadas, mientras la Justicia no actúa para defender la universidad y los barrios circundantes del terrorismo que allí tiene lugar.

También es conocido de muchos años el ‘aeropuerto’, la zona donde se consigue toda clase de drogas dentro del campus. Bandas de microtráfico comparten el mercado y a veces se trenzan en guerras por el territorio, pese a lo cual ha sido imposible erradicarlo.

Hasta que se produjo la barbaridad del pasado miércoles, cuando su cargamento de terror le explotó a uno de los autores que no era estudiante de Univalle, dejando cuatro heridos y produciendo una catástrofe. Entre tanto, afuera usaban una especie de bazuca para atacar el helicóptero de la Policía, otros forajidos destrozaban un bus del MÍO con pasajeros adentro y otros más tiraban bombas contra Unicentro.

Todo eso está en videos. Todo el mundo vio a los vándalos disparando contra el helicóptero, contra las tanquetas de la Policía, contra los buses, contra Unicentro. Todo el mundo vio la forma en que preparaban y ejecutaban sus fechorías sin ningún respaldo distinto al terrorismo.

Eso lo llaman protesta social, a la cual no se le puede enfrentar la autoridad para proteger a la sociedad. Y dicen que es en respaldo de la minga mediante la cual el Cric secuestró al Cauca y una protesta por la muerte del estudiante que murió en una finca del resguardo indígena en Dagua al explotarle las papas bombas, algo en lo cual nada tuvieron que ver las autoridades.

Como les está sucediendo a las comunidades indígenas con la toma de la Panamericana por el Cric, con ello estigmatizan a la Universidad que la convierten en epicentro de terrorismo y no de la inteligencia, a sus estudiantes y a todo lo que se relacione con el centro de educación pública más importante del suroccidente colombiano. Todos ellos, que son inocentes y quieren estudiar y trabajar, son usados como escudos para producir el terrorismo impune en Cali.

Y queda la minga que desconoce el ordenamiento jurídico, causa daño a millones de colombianos y estigmatiza a los indígenas y a sus comunidades. Como era de esperar, cuando la gente en Popayán expresa su rechazo a la toma, el Cric amenaza con invadir esa ciudad mientras su vocero dice con descaro que se trató de una manifestación pagada por un partido.

Esa es la consecuencia del centralismo que mira el suroccidente colombiano como algo distante que puede resolverse con retórica o con Consejos de Seguridad que se los lleva el viento, mientras la Justicia no aparece. Y de un país que parece acostumbrado al terrorismo.

Es de esperar que se tomen las medidas necesarias para que la autonomía universitaria no siga siendo usada para convertir a las universidades públicas en epicentros de crimen. Y para que Univalle no sea objetivo de quienes la utilizan para el terror y no para difundir el saber.

Sigue en Twitter @LuguireG

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
Columnistas