Colombia, versión 2018

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Colombia, versión 2018

Julio 15, 2018 - 06:55 a. m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

No ha empezado el Congreso y ya surgieron las sorpresas. Y se recibe a cuentagotas el nuevo gabinete, los primeros asomos del gobierno, cuando ya algunos gremios y sectores empresariales abrieron la boca para hacer propuestas que mejorarán sus negocios.

Cuando arrancó en firme la campaña presidencial, una de las inquietudes se refería a las dificultades que tendría cualquiera de los candidatos que no fuera Germán Vargas para armar una coalición que le permitiera controlar el Congreso. Muchos especulamos sobre el cambio que se produciría y la complejidad que encontraría el nuevo presidente, en especial Iván Duque.

Pues las noticias son otras. Ya hay una coalición ‘duquista’, que reúne a ochenta y dos de los ciento ocho senadores. Es decir, el 76% del Senado está con un presidente que ganó con el 54% de los votos el 27 de junio. No necesitó mucho esfuerzo para conformar una aplanadora parecida a la de la Unidad Nacional de su antecesor, aceitada con eficacia por la mermelada.

Y allí llegaron los de siempre. Además del Centro Democrático y de los conservadores que respaldaron a la vicepresidenta está don Roys Barreras que ya empezó a echar codo. Está la U, el gran perdedor, y Cambio Radical, uno de los ganadores del 11 de marzo Están los enmermelados que encabeza el señor Andrade y, cómo no, César Gaviria, celoso protector de su hijo Simón.

Faltan datos en este resumen, como los cristianos del pastor Jhon Milton y los de Mira. Pero ya está lista la montonera de 229 congresistas que se prepara para repartirse los cargos directivos a la manera de siempre. Veremos a dilectos santistas de antes proclamar su fidelidad al nuevo monarca. Muerto el rey, viva el rey, dirán a la manera de los ingleses, con la flema necesaria para evitar aplicarse a ellos mismos el estatuto de la oposición que aprobaron hace menos de un mes.

Y al otro lado estará la oposición. El grupo más importante serán las Farc, por sus cinco senadores. Luego sigue Petro y su combo. Y por allá solos estarán Mockus, Robledo el del Moir, y otros tantos. ¿Quién será el jefe de la oposición? ¿Cómo se repartirán los cargos directivos que les corresponden? ¿Serán capaces de unirse? Misterio total.

Por lo pronto, Petro recurrirá a la movilización popular. Es su manera de no caer en la intrascendencia de un Congreso que ya no congrega el interés nacional, y de mantener viva su candidatura mediante la prolongación de la campaña que inicio desde la alcaldía de Bogotá.

Y Duque arma su gobierno, en el cual se especula que estarán muchas caras nuevas y otras ya vistas como la señora Eva María Uribe, conocida por sus pasado en la Superintendencia de Servicios Públicos, sus manejos en Emcali y sus relaciones polémicas. Duque sabe que tendrá una coalición que nació solita, surgida de quienes son expertos en negociar el papel del Legislativo a cambio de un plato de lentejas, aterrados por tener que cumplir el estatuto de la oposición.

Mientras el país vive la invasión del narcotráfico y una oleada terrible de violencia ante la ausencia del Estado, lo que viene parece más de lo mismo. Incluido el afán de las ‘fuerzas vivas’ y algunos dirigentes gremiales por barbaridades como vender a Ecopetrol, rebajar los salarios, acabar con los parafiscales, gravar las pensiones y los ingresos de $1,9 millones mensuales y reducir los impuestos de los grandes contribuyentes dizque para mejorar ‘la confianza inversionista’.

¡Válgame Dios!

Sigue en Twitter @LuguireG

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