¿Cali Ignorante?

Diciembre 12, 2021 - 06:55 a. m. 2021-12-12 Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

Se le hundió el proyecto al alcalde, se quedó sin sentido el cargo que inventó para su exesposa, se le dañó el negocio que se habían inventado y con el cual despertó la unión ciudadana. Y su respuesta fue calificar de ignorantes, “producto d una mentalidad q quiere mantener la mediocridad y no dar el salto tecnológico” a todos los caleños que se opusieron al engendro de la tal Cali Inteligente.

Según el alcalde Ospina, la maquinaria que lo acompaña en el Concejo, los 17 concejales, tenía que sacar en quince días una empresa de economía mixta que tendría un socio al cual nadie conocía ni nadie podía preguntar pero muchos sospechaban. Y era para echarse al bolsillo lo que se recauda por el impuesto de alumbrado cada año, lo que hoy vale $142.000 millones y maneja don William Vélez, además de contratar la reparación de los semáforos destruidos y aún no reparados, las cámaras de seguridad que ya costaron $7000 millones a través de la Imprenta Departamental y cuanta cosa más se le ocurriera a la organización que se apoderó del gobierno municipal.

Ah, y de construir el cuestionado edificio inteligente que promueve también doña Marcela Patiño, la ex de Jorge Iván. Sí, la misma que en la primera administración del mismo alcalde hace doce años dirigió la adecuación del Pascual Guerrero a través del Fondo Mixto del Deporte que empezó costando $28.000 millones, terminó en más de $100.000 millones y tiene varios procesos penales contra Ospina congelados en la Fiscalía General de la Nación.

Ignorantes como somos los caleños según el alcalde, la opinión pública, los cuatro concejales que se oponen a las tropelías, los sindicatos de Emcali y los jóvenes decepcionados por los incumplimientos del burgomaestre, se unieron para ir al Concejo a pedir que se hundiera el engendro. Y a la aplanadora no le quedó de otra que dejar morir el esperpento para evitar las consecuencias del escándalo. Es decir, le salió el tiro por detrás y logró el rechazo unánime.

Y no le sirvió el hacer coincidir la aprobación de su proyecto con la minga que trajo a Cali. Por el contrario, produjo el entierro que hoy lo debe tener en una de sus frecuentes pataletas ante la negativa de darle atribuciones para contratar a quien él quiera y como a bien tenga. No le sirvió usar la minga indígena, bendecida y apoyada por su reverencia el camarada Arzobispo, como elemento de distracción que cubriera la aprobación de sus socios de clientelismo.

Pero el alcalde Ospina insistirá con su proyecto. Según el mandatario y su exesposa, no podemos renunciar a que empresas como Oracle, Hitachi, Nokia, Huawei, entre otras, puedan venir aquí a cambiar bombillos, a arreglar semáforos y cámaras o a construir el edificio inteligente. Aunque eso es una mentira enorme y se sospecha que detrás estarán mexicanos aliados con vaya uno a saber quién de la organización que gobierna a Cali quienes se podrán quedar a perpetuidad con una empresa de papel que controlarán si invierten solo el 45% de capital que fije el alcalde inteligente.

Así, nos quedaremos como la Cali Ignorante gracias a esa increíble manera en que Ospina unió a los caleños en su contra y produjo la reacción clamorosa expresada en las barras del Concejo Municipal. Y con toda seguridad, el rechazo se repetirá si Ospina insiste en creer que somos tan pendejos como para permitir que le aprueben las bestialidades que él considera inteligentes.

Sigue en Twitter @LuguireG

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