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Duque con González y Mujica

Septiembre 20, 2020 - 11:35 p. m. Por: Luis Felipe Gómez Restrepo

Muy interesante el informe y el evento realizado por el presidente Duque para dar cuenta de los avances en la política de paz en los dos años de gobierno. Resultó muy simbólico que el Presidente invitara a esta ceremonia a Felipe González, expresidente español, y el expresidente de Uruguay José, ‘Pepe’, Mujica. Ellos reconocieron lo mucho que ha avanzado Colombia, pero fueron enfáticos en lo mucho que también nos queda por hacer. Las palabras de González y Mujica tienen mucha sabiduría. Cinco de sus afirmaciones quisiera comentar:

Primera, la Paz es de todos, y en ese sentido han recomendado hacer un gran acuerdo político de todas las fuerzas políticas y actores sociales del país para la implementación de los acuerdos de paz. Si bien hubo polarizaciones por los términos del acuerdo, es vital que se dejen en el pasado, y haya un gran acuerdo hacia el futuro. Esto le haría mucho bien a todos el país y el proceso como tal. Como sociedad debemos seguir sumando, aglutinando, generando consensos.

Segunda, la Paz es de largo plazo. Como lo decía, se ha hecho mucho, pero falta muchísimo. Por ello, la visión que hay que tener es la de largo plazo, adoptando una mirada más allá de los gobiernos e imprimiendo una dinámica de muy largo aliento, lo cual permitirá que los procesos se consoliden y den frutos en abundancia. Es una mirada responsable con la historia y las nuevas generaciones. Es responsabilidad moral de todos, no dejar revivir nuevos ciclos de violencia en el país.

Tercera, la Paz se asegura con la justicia. Esto es clave, pues si no logramos ganar en equidad la paz queda frágil. Se requiere trabajar hondamente en las estructuras y los círculos viciosos de la exclusión. Así, ha sido una posición valiosa que el gobierno del presidente Duque haya priorizado la inversión social en los municipios Pdet, Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial. Esto permite, no solo dar cumplimiento a los acuerdos de paz, sino tomar una de las mejores vías para luchar contra la pobreza rural. La justicia social es una condición de posibilidad para la consolidación de la paz duradera.

Cuarta, el narcotráfico es el mayor desestabilizador de la Paz. Los patriarcas recodaron que se blindara la erradicación pasando de la forzada a la voluntaria. La capacidad desestabilizadora del narcotráfico es muy grande. De allí, que postergar la solución de ese problema, será sinónimo de aplazar la paz. Lograr una reducción radical de los cultivos de uso ilícito es una condición necesaria para apuntalar la paz.

Quinta, la geografía de Colombia condiciona las posibilidades de la Paz. Y se habla en términos de Chocó y Catatumbo, y con ello, de la importancia de terminar de incluir a todos los actores armados en la dinámica de la paz. Fue un llamado de Mujica, a buscar un acercamiento con la guerrilla del Eln. Este grupo sigue aferrado al terrorismo y de allí debe salir. La violencia no es el camino para encontrar transformaciones sociales. Es fundamental un proceso de paz con este grupo, que además desbloquearía muchos de los impedimentos para las relaciones con Venezuela. Con las disidencias de las Farc la solución será militar, si se logra sofocar su consolidación.

Excelente evento, y que sea un augurio para dos años de trabajo incansable por la paz.

* Rector Universidad Javeriana Cali

Sigue en Twitter @RectorJaveCali

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