Apoyo para la ciencia

Apoyo para la ciencia

Junio 02, 2019 - 11:35 p.m. Por: Luis Felipe Gómez Restrepo

Sin ciencia, no hay progreso. Es evidente que los avances científicos y tecnológicos han mejorado la calidad de vida de la humanidad. En Colombia, gran parte de la responsabilidad del progreso generado por avances científicos, tecnológicos y de innovación, está en manos del Sistema Nacional de Competitividad, Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCCTeI), el cual, a través de un conjunto de normas, estrategias y mecanismos de la administración pública, en coordinación con el sector privado, son los responsables de la política y de la acción en los temas relacionados con la competitividad, productividad e innovación.

En línea de lo anterior, en febrero de este año, el presidente Duque, presentó una ‘Misión Internacional de Sabios’, con el propósito de que formulen unas recomendaciones en ciencia y tecnología, exponiendo las herramientas que se pueden adoptar a nivel territorial, productivo e institucional que faciliten el diseño e implementación de soluciones prácticas en esta materia.

Los sabios construirán la hoja de ruta para la ciencia, tecnología e innovación (CTeI) en el país. Son 43 expertos en diferentes áreas del conocimiento (con premio Nobel a bordo), los llamados a iluminar la senda del progreso para la CTeI en Colombia. Estamos seguros que harán un trabajo ejemplar, sin embargo, el país necesita que las oportunidades de mejora que señalará la comisión se traduzcan en estrategias concretas que nos lleven a generar las condiciones para dar un salto cualitativo y cuantitativo en favor del progreso y nuestro avance científico.

Del trabajo que se haga en el seno de la misión de sabios, se espera que se generen las discusiones sobre la necesidad de aumentar el apoyo económico y logístico que requiere la ciencia, pues su desarrollo no depende de un solo actor. Por ello es necesario iniciar por el principio, y esto significa que hay que invertir en nuestro recurso más preciado, que son nuestros profesionales. El conocimiento es producido por las personas, y entre más capacitadas estén, habrá más oportunidades para que Colombia pueda desplegar su potencial innovador y ser más competitiva. En este sentido, hace algunos años, se planteó como meta para Colombia que en 2019 se deberían graduar 18 doctores por millón de habitantes, meta que aún no hemos alcanzado. Hoy la planta de docentes en las instituciones de educación superior con formación doctoral llega escasamente al 7% y la meta planteada para 2019 era el 30%, de acuerdo con el documento ‘Visión 2019’. Esto demuestra la carencia de recursos destinados a este propósito. El Gobierno Nacional debe priorizar la ciencia como foco de desarrollo, pensado con proyección de alto impacto, promoviendo procesos de CTeI que contribuyan al desarrollo económico, social y ambiental del país y sus regiones.

Nuestra política de ciencia e innovación necesita evolucionar. Esto se facilitará con la creación del Ministerio de ciencia, tecnología e innovación, entidad que garantizará un asiento permanente en el Consejo de Ministros, con una mayor autonomía para articularse con las universidades y el sector privado, garantizando una incidencia transversal de todos los sectores económicos y carteras ministeriales.

La misión tendrá la oportunidad de ofrecer opciones de progreso. Si bien es responsabilidad de todos contribuir a la materialización de esas opciones, también es importante entender que, en gran medida, de esto depende nuestra capacidad para prepararnos de cara a los retos futuros. Mucha razón le asiste al Dr. Moisés Wasserman cuando sostiene que “todo el mundo reconoce que la riqueza principal de los pueblos es el conocimiento, no el subsuelo. El desarrollo no se mide con las reservas de oro en el banco central, sino con el potencial de la nación para dar respuesta a retos y problemas cada vez más complejos”.

*Rector Universidad Javeriana Cali.

Sigue en Twitter @RectorJaveCali


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