Hechos que sobresalen

Hechos que sobresalen

Junio 10, 2011 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

Los hechos sobresalientes invitan a la reflexión. ¡Y el escándalo protagonizado por el político francés Dominique Strauss-Kahn (DSK), acusado de violar y agredir sexualmente a una mucama de un hotel en Nueva York, ha sido más ‘mediatizado’ que la misma muerte de Bin Laden! ¿Cómo ignorarlo? DSK fue, hasta hace poco, el candidato más opcionado del Partido Socialista francés para las elecciones presidenciales del 2012 y en el momento de estallar el escándalo se desempeñaba como presidente del Fondo Monetario Internacional. Un hombre poderoso, reputado por su inteligencia superior, pero también por su extremada debilidad -un enfermo, según los entendidos, por las mujeres y el sexo. Enfermedad que lo está llevando a la perdición. El proceso en el que ya se declaró “No culpable” moviliza la atención, en especial en Francia y Estados Unidos, y provoca acalorados debates sobre ‘sexo y política’ y la manera de juzgar sus abusos. Desde la barrera uno encuentra que suceden manejos extraños que molestan. La opinión norteamericana y francesa parecen ya haber evaluado el asunto, antes de comenzar el juicio en la Corte y tener pruebas para hacerlo. En Estados Unidos la opinión se inclina a favor de la mucama, cree en su acusación y condena abiertamente a DSK. Las autoridades competentes también y tratan al acusado con inusitada dureza: en principio le negaron la libertad bajo fianza y cuando se la concedieron tuvo que pagar sumas astronómicas; luego lo confinaron en una residencia vigilada por dentro y por fuera, le colocaron los brazaletes de control y limitaron al máximo sus visitas y salidas. Se dice que de encontrarlo culpable podría recibir una pena de prisión de 74 años, más que cualquier genocida serbio. En Francia pasa lo contrario, la opinión en su mayoría cree que DSK cayó en una trampa diseñada para destruir su carrera política y anular la posibilidad de que sea presidente de Francia. Y para apoyar su teoría acuden a penalistas de renombre, psiquiatras e incluso cineastas que afirman que jamás filmarían una historia como la supuesta violación de DSK en un hotel de Nueva York porque no es creíble. Amanecerá y estaremos muy pendientes.Otro tema candente y discutido es el de la llamada ‘primavera árabe’ que ahora inicia un ‘verano’ más complicado y menos alegre. La impaciencia, la frustración y a ratos el pesimismo dominan tales discusiones. Eso es normal, una revolución se hace ‘en el dolor’ y necesita años de inestabilidad para consolidar sus metas... En Túnez y Egipto, los países más ‘afortunados’ de la ‘primavera árabe’, subsisten las dificultades. Los tunecinos no consiguen realizar las elecciones libres que anhelan y deben posponerlas ante la falta de líderes y los nuevos enfrentamientos tribales que se registran en el país. Los egipcios descubren que pese a sus ansias de libertad y justicia siguen viviendo en una dictadura militar heredada del régimen depuesto, con sus mismas brutalidades y censuras. Todo agravado por una economía golpeada por la falta de inversionistas y el descalabro del turismo, principal fuente de ingreso. Por otra parte en Yemen, Libia y Siria, las poblaciones más ‘desafortunadas’, se enfrentan de manera heroica a una represión sanguinaria a manos de sus respectivos dictadores Saleh, Gadafi y Bashar el Asad, todos decididos a permanecer en el poder aunque tengan que destruirlo y en el proceso prenderle fuego a toda la región. Tarde o temprano caerán, por más que asesinen o repriman... Lo importante es notar que en los países árabes el miedo cambió de bando: son ahora los gobiernos los que le temen a los civiles; la revolución se volvió irreversible.

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