‘Birdman’

‘Birdman’

Enero 30, 2015 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

Llega a los teatros de Cali una película que toca ver con cuidado; solo así se puede apreciar en su justo valor. Se trata de ‘Birdman’, la última realización del director mexicano Alejandro González Iñárritu quien en el pasado había confirmado su talento en películas como ‘Amores Perros’, ‘21 gramos’, ‘Babel’ y ‘Biutiful’... todas muy buenas, pero ‘Birdman’ es la mejor.Aunque el cuidado se impone. Primero porque viene catalogada como comedia y uno pensaría que se parecería a cualquier comedia tradicional con su cúmulo de situaciones burlescas o juegos de palabras jocosos. No lo es. ‘Birdman’ es el prototipo de la ‘comedia negra’ que se caracteriza por burlarse de temas tabú como la muerte y suele tener finales trágicos. Luego conviene escuchar la recomendación del mismo Iñárritu cuando pide penetrar en el corazón y los pensamientos del personaje principal para poder compartir su ego, sus ansias de reconocimiento y respetabilidad, y sus demonios.Pero vamos por partes. La historia de ‘Birdman’ es sencilla. Cuenta la historia de Riggan Thomson, un actor de Hollywood quien hace 25 años se hizo famoso en películas comerciales de súper héroe antes de retirarse y decidir, en la vejez, recuperar fama y respetabilidad. Se traslada a Nueva York y en el muy exigente Broadway quiere probar su talento en una obra teatral clásica que él mismo adapta, dirige y actúa. Un desafío mayor acompañado de obstáculos terribles. Incluyen manejar un elenco de actores complicado; problemas familiares con su hija y exesposa; problemas con su novia y compañera de trabajo; el presupuesto que no alcanza; los críticos todopoderosos pero desalmados y cuyo sádico placer es “destruir a gente más talentosa que ellos”; un público de fanáticos traicioneros que lo abandonó y quiere recuperar y -sobre todo- sus propios demonios con un álter ego persistente (le aparece en forma del hombre-pájaro que interpretó) y locas fantasías que inculcan a la película un toque de realismo mágico y sin duda perturban y confunden con levitaciones, voces que él solo escucha así como monstruos que desplegan su alas y lo invitan a volar.Michael Keaton -aquel actor que hace años se volvió notorio en el papel de Batman- asume la torturada personalidad de Riggan Thomson en ‘Birdman’. Un papel que de alguna manera él ha vivido en carne propia y vuelve su interpretación muy natural y creíble. En realidad todos los actores participantes (Emma Stone, Edward Norton, Naomi Watts... todos) en la película resultan impecables, bajo la dirección de Iñárritu. Pero ‘Birdman’ tiene otros atributos que toca destacar. El más comentado y alabado tiene que ver con la fotografía y la edición que, gracias a una técnica especial, disimula los cortes y da la impresión que la película fue filmada con una sola toma o por varias, pero muy prolongadas (de diez a quince minutos) y con una cámara móvil que consigue seguir a los protagonista en el laberinto de corredores y camerinos del teatro. Otro logro es la escogencia de la impactante música, con tambores y címbalos del genial percusionista mexicano, Antonio Sánchez; electrizante para decir lo menos. Finalmente, la película es también una denuncia a la sociedad indiferente ante los sacrificios de los artistas, al esnobismo intelectual de Broadway contra la supuesta superficialidad de Hollywood; a la dictadura de una crítica sádica y vengativa.¿Y la comedia en todo esto? Aparece en los momentos mas sombríos para aliviar las durezas de la vida que todos padecemos y que sin ella no podríamos sobrevivir. ‘Birdman’ es una película complicada y ambiciosa. Y también una de las mejores del año.

VER COMENTARIOS
Columnistas