Construir la agenda… y hacer la tarea

Febrero 27, 2016 - 12:00 a. m. 2016-02-27 Por: Julián Domínguez Rivera

Con motivo de una reciente convocatoria realizada por el Comité Intergremial y Empresarial del Valle a líderes de gremios nacionales oriundos de la región, para participar en un conversatorio sobre cómo construir una agenda conjunta en pro del departamento, con el fin de posicionarlo en el plano nacional, quiero compartir unas reflexiones que pueden ser de utilidad en este urgente propósito.Es importante decir, aunque suene obvio, que de acuerdo con las premisas del liderazgo colectivo que nos ha enseñado Ronald Heifetz, las soluciones a nuestros problemas o carencias no vendrán desde afuera, es necesario definir a fondo las acciones que se requieren y gestionarlas con decisión y visión gerencial. Se trata, entonces, de preguntarnos cuál es la gran apuesta o propuesta del Valle al país y a la región misma, definir un norte común a través de una articulación público privada: cuál es ese proyecto de región competitiva, con un alto grado de integración con la economía mundial, con una excelente gestión pública en todos sus niveles, con un ambiente de tranquilidad y convivencia, y con un adecuado nivel de empleo y formalidad. A la par, se hace necesario un mayor trabajo y presencia de las instituciones de la región en Bogotá. Puede que no nos guste que este sea un país tan centralista, pero mientras se definen nuevas reglas de juego, esto no puede ser excusa para aislarnos o quedarnos pasivos. Con una agenda definida, una gestión comprometida y en la medida en que la región sea reflejo de una sólida unión en temas fundamentales para fortalecer el desarrollo social y económico, se le va a tener en cuenta y va a lograr posicionarse. Y es que, sin duda, la mejor forma para proyectarse como región es demostrar un liderazgo que está haciendo la tarea en sus temas estratégicos y con profundo respeto por su diversidad. Se trata de un liderazgo estructurado, sereno, coherente y juicioso en su labor. Y esto no es solo función del sector público, la tarea que tiene los sectores de la sociedad no termina al acudir a las urnas, hay que acompañar, proponer, liderar, exigir y vigilar la construcción y ejecución de la agenda de desarrollo de la región.Para el Gobierno Nacional, que tiene mil temas que atender a lo largo del país, percibir a una región que sabe para dónde va y cuál es el apoyo que requiere es un aporte fundamental.Dos puntos a resaltar para terminar: primero, que no se debe perder de vista que una estrategia de posicionamiento debe ser pensada a largo plazo y no solo coyuntural, por lo cual debe estar por encima de relevos institucionales o públicos. Y segundo, no se trata de hacer simplemente un trabajo de imagen sino de reputación de la región, por medio de acciones que nos permiten continuar construyendo confianza, generar apoyo y ejercer una mayor influencia positiva, a través de la más grande fortaleza del Valle que es su gente. Se trata de proteger los valores que tenemos como región. Puede que suene a cliché, pero así es como ha funcionado en todo el mundo: una región unida que sabe para dónde va y hace la tarea a través de liderazgo colectivo y el valor compartido, es una región a la que se respeta y que alcanza sus metas. Por eso se espera que todos los estamentos trabajen juntos por encima de intereses políticos o particulares, porque la coyuntura que vive la región y el país no admite más dilaciones a las soluciones que se requieren, creadas por quienes insisten en perpetuar viejos ‘vicios’ para ejercer presión o deslegitimar la institucionalidad existente que, si bien puede ser imperfecta, representa las reglas democráticas a las que debemos acogernos.

Lee todo el contenido de El País sin límites. Suscríbete aquí
VER COMENTARIOS