María de las Estrellas, Dina y Alelí

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María de las Estrellas, Dina y Alelí

Septiembre 23, 2019 - 11:50 p. m. Por: Jotamario Arbeláez

La hija de mi segunda mujer, la Maga, María de las Estrellas, a quien conocí de 3 años y murió a los 13 de un totazo en accidente de automóvil, en 1981, ha sido la veneración de mi vida. Todavía enjugo las lágrimas de sangre que me corrieron al ver muerto su cuerpecito en su cajón de novia. Escribió a mi lado una copiosa obra desde los 4, de la cual se publicaron a los 7 los poemas de El mago en la mesa y en forma póstuma su novela La casa del ladrón desnudo, con carátula de Botero, prólogos de Germán Arciniegas y Eduardo Escobar, nota alusiva de García Márquez, ilustraciones surrealistas de Pedro Uhart y dibujos de todos sus pintores amigos. Dejó cientos de páginas inéditas, entre ellas las obras Vida futura de Jesús, Taganga el conocimiento perdido y Mis amores con King Kong, que espero publicar en breve, ahora que luego de 38 años las he rescatado.

Vecino de los 80, cuando la agresividad se me ha dulcificado en ternura, sin perder la picardía y la picaresca, estoy en mi estudio de Villa de Leyva, en La montaña mágica, escribiendo Los días contados, la historia del mundo que me cupo en suerte, rodeado de mis libros y los retratos de María de las Estrellas y mis nadaístas muertos por las paredes. Mi tercera mujer, quien se firma Verónica Lis, con quien hice dos hijos, Salomé y Salvador, que nos salieron fantásticos, rescató a una perrita de escasos meses de un basurero adonde la habían arrojado embutida en una bolsa de tela y la trajo de presente para la casa. La bautizamos Dina, en honor de Dina Merlini, la nadaísta mayor, a quien amo por haber sido uno de mis primeros romances, le dediqué el libro El cuerpo de ella, reside en el ancianato de San Andrés y acaba de publicar su primer poemario, Solaz atardecer y maravilla. Dina la perra ha sido nuestra compañía por dos años, la que ha dado vida con sus carreras, brincos y vueltacanelas a nuestra hectárea de pastos salpicados de dientes de león.

Hace unos cuatro meses, en la bomba de gasolina de la vereda, el encargado nos entró por la ventanilla de la camioneta otra perrita, esta de unos cuatro meses, copia en miniatura de Dina, diciéndonos que nos lleváramos ese regalo. La adoptamos encantados. Una compañía para que Dina no se aburriera. Y allí comenzó una desconocida felicidad para mí. La bauticé Alelí, en honor de la cantautora caleña Alelí Mesa Giraldo, de quien ando prendado secretamente, por su belleza física y por su Canto de Agua, con el cual adelanta una gira triunfal por México, de la que vivo pendiente minuto a minuto. He andado, pues, para arriba y para abajo con mis dos alegres mascotas. Dina, vamos a comer, Alelí vamos a dormir, Dina y Alelí, acompáñenme a caminar. Cada día pronuncio por lo menos 50 veces el nombre de mis adoradas. Pero la pequeña Alelí se ha llevado las palmas de mis atenciones. La miro jugar con Dina a la lucha libre, al escondite en el bosquecillo, a la rayuela por el camino, no ha faltado sino que me muevan las fichas del ajedrez. La pongo a mis pies en el estudio y le leo en voz alta la vida de Lassie y cuando le digo que la educaré como a María de las Estrellas para que sea tan famosa como ellas salta de júbilo y mi corazón también se pone a dar brincos de una felicidad que no conocía. La nueva niña de mis ojos, mi pupila. La que ha ido llenando de nueva vida las hojas de hierba que me circundan.

Carlos Moreno, su presidente, me han invitado al Festival de Historia de Villa de Leyva, a que cuente la Historia del Nadaísmo como parte de la historia patria. ¡Guau! Como vivo en las afueras me ha invitado a alojarme en el Centro del Ejército. Me despido de mis tres hembritas y me voy a seguir haciendo historia. Y mientras la estoy escribiendo me llama Verónica Lis a decirme que Alelí murió de un golpe fulminante contra un carro contra el que se tiró de cabezas. El mismo golpe de María de las Estrellas. Desde la muerte de ésta no había llorado tanto. Todavía lo estoy haciendo mientras escribo esta página.

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