El nuevo dirigismo

El nuevo dirigismo

Junio 02, 2019 - 11:50 p.m. Por: José Félix Escobar

Del enfrentamiento entre la primera y la segunda potencias económicas del mundo tienen que salir muchas conclusiones. La primera obedece a una consideración de puro sentido común: en la lucha entre dos grandes elefantes los mayores perjudicados son los pequeños mamíferos y roedores que se encuentran cerca. Es de una simplicidad pasmosa suponer que los países en vía de desarrollo saldrán indemnes de esta colisión entre Estados Unidos y China. Por lo mismo, el tema es crucial para nosotros.

Otro damnificado, sin duda, es el buen Adam Smith, a quién con toda justicia se considera el padre de la economía moderna. Pero la realidad actual ha trastocado las cosas. Estados Unidos desconoce, en defensa de una competencia justa, los convenios multilaterales mientras que China alega ser la defensora del libre mercado. Pero el editor del Washington Post James Hohmann ve las cosas de otra manera: en el actual enfrentamiento “más que la mano invisible del mercado, se nota la mano dura del gobierno central”.

Parece difícil de creer, pero los gigantes de la industria norteamericana están siendo obligados por el gobierno de Washington a tomar posiciones en el gran duelo. Hace poco Google y Huawei rompieron relaciones comerciales, pues por motivos de ‘seguridad nacional’ el gigante informático no volverá a suministrar actualizaciones ni soporte a los teléfonos de Huawei. Este es un claro ejemplo de dirigismo económico. Y China por su parte, ‘autorizó’ a la empresa Huawei a que se defendiera ante los tribunales.

Las empresas libres no necesitan que los gobiernos les indiquen a quién vender sus productos y tampoco necesitan que los gobiernos las autoricen a defenderse. Lo que está surgiendo en el mundo es un conjunto de poderes centrales omnímodos e intervencionistas.
La gran queja de los votantes europeos consiste en señalar al gobierno comunitario de Bruselas como autor de cerca de la mitad de las normas vigentes en ese continente. De allí el surgimiento de movimientos políticos que reivindican la soberanía nacional en toda clase de temas, desde la política económica hasta la posición de cada país frente al asunto migratorio.

Todo parece indicar que ha llegado la hora de frenar los impulsos concentradores de poder en las autoridades gubernamentales. En gran medida los promotores del Brexit recogieron la inconformidad de artesanos, pequeños fabricantes, agricultores y pescadores, insatisfechos por la falta de protección brindada a ellos por el gobierno británico.

Colombia no se libra de la excesiva presencia del poder gubernamental en la actividad económica. Estudios recientes han identificado sesenta y seis gravámenes de orden nacional, regional y local. Lo que eleva la carga tributaria a un 69.9%, difícil de soportar para cualquier emprendimiento. Si a ello sumamos la inestabilidad causada por los políticos, entendemos el masivo apoyo que los empresarios del país acaban de brindar al presidente Iván Duque.

Lo deseable es que nuestros dirigentes busquen la sana ecuación contenida en el lema de los social-demócratas alemanes: “tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario”.

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Nuestra coterránea la escritora Ángela Becerra continúa brillando en el mundo de las letras. Recientemente ha sido galardonada en España con el Premio de Novela Fernando Lara, por su libro ‘Algún día, hoy’. Enhorabuena.

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