¡Cartelazos!

¡Cartelazos!

Diciembre 20, 2017 - 11:40 p.m. Por: Jorge Restrepo Potes

Los aficionados a la fiesta brava y más aún quienes conocemos la tremenda dificultad que padece hoy el espectáculo de los toros de lidia consideramos verdadera hazaña que la junta directiva de Plaza de Toros de Cali S.A., con su presidente Alfonso Otoya Mejía a la cabeza, hayan podido conformar unos carteles para la temporada decembrina casi imposibles de creer por el dinero que hay que arriesgar, sin saber el resultado de las taquillas.

Es bueno recordar que hasta hace unos pocos años la empresa abría venta de abonos en febrero para la temporada de fin de año y en diez días se agotaban completamente. A veces, ni siquiera se reservaba el porcentaje de ley para la venta durante la temporada, y los revendedores ganaban muchísimo dinero con los turistas que deseaban ingresar al circo y encontraban que la boletería estaba agotada.

Cualquier día un amigo me pidió que le metiera palanca para hacerse con dos abonos de sombra en filas bajas, y me tocó decirle que tenía que esperar que muriera alguno de los suscriptores de abonos para poder cumplir su aspiración. Pensé que solicitaban más boletas para corridas que puestos en la política. Es por eso que los organizadores podían darse el lujo de contratar desde mayo a los mejores toreros y rejoneadores españoles y portugueses, sin reparar en los altos honorarios que cobraban por venir “a hacer América”, como se decía en la fabla del mundo taurino.

Aquí vimos a las primeras figuras del escalafón ibérico en todas las temporadas: Ordóñez, Luis Miguel Dominguín, Paco Camino, El Viti, Palomo Linares, El Cordobés, Paquirri, y todos aquellos que cortaban orejas en la Madre Patria, venían a cortarlas aquí, y en Cañaveralejo rugía la multitud que al terminar la temporada se alistaba a la apertura de boletería para comprarla y a esperar que sonaran los clarines y timbales del siguiente diciembre. No había pierde.

“Hoy todo cuán distinto”, como canta el poeta. La gente se apartó de los toros y por eso ahora contratar toreros de postín sin saber si encajará la plata para sufragar los ingentes gastos, es una verdadera aventura financiera. Se requiere valor o temeridad para asumir el reto pues de pronto llega diciembre con mucho cemento a la vista en los tendidos.

Otoya y sus compañeros de dirección asumieron ese desafío y a mi juicio han lanzado unos cartelazos pocas veces vistos aquí y vendrán los mejores coletudos para alternar con nuestros compatriotas. Veremos a Juan J. Padilla, Sebastián Ritter, Jesús Colombo, David Mora, López Simón, Luis M. Castrillón, José M. Manzanares, Cayetano Rivera, Guillermo Valencia, Enrique Ponce y el peruano Roca Rey en mano a mano, Miguel A. Perera, Luis Bolívar y Sebastián Castella. Al que pida más, que le piquen caña.

A un esfuerzo tan grande como el que han hecho los dirigentes de la plaza caleña, debemos responder con la misma moneda: retratándonos en las taquillas. Hay que copar Cañaveralejo en los seis festejos que irán del 26 al 31 de Diciembre. Los diestros extranjeros y colombianos enfrentarán astados de las mejores ganaderías del país, Paispamba, Fuentelapeña, Achury Viejo, Las Ventas del Espíritu Santo, Salento y Juan Bernardo Caicedo.

No hay ninguna razón para dejar de asistir a estas corridas de alta jerarquía. Es, de verdad, una Tauromagia, como se lee en las vallas publicitarias. Respondamos a esa actitud valiente y colmemos los tendidos. Es una obligación de los auténticos aficionados.

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