‘Placet, juxta modum’

‘Placet, juxta modum’

Septiembre 15, 2016 - 12:00 a.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

El 30 de agosto se hizo pública la pregunta que convoca al plebiscito el 2 de octubre y que consiste en el título del documento firmado el 24 de agosto: ¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una Paz estable y duradera? Solo dan la posibilidad de dos respuestas: el Sí y el No.Inmediatamente surgen las manifestaciones de conformidad o inconformidad por no ser clara y de golpe tener sentido sesgado que puede inducir al votante. El final del conflicto es con las Farc-EP y no con todos los que han alterado la convivencia pacífica en nuestra Patria; a su vez el votar la no aceptación al acuerdo, queda enmarcado en que no quiere la construcción de la Paz quien así lo decida.Pero al mismo tiempo aunque se ha propuesto difundir el texto del acuerdo, no ha tenido el alcance de llegar a todos con la plenitud de conocimiento de lo allí firmado y con la claridad que se necesita para poder tener una elección bien informada, ya que 297 páginas con los seis puntos de la agenda necesitan de una verdadera reflexión para quedar claro y consciente que con lo acordado se construirá esa Paz estable y verdadera y así votar con honestidad y sentido ético, que contribuya a la paz definitiva, sabiendo que solo es con un grupo de los varios que existen en nuestra Patria y el principal: el de la corrupción, queda vivo y sin resolver.De los seis puntos de la agenda ya en tres de ellos ha habido manifestaciones que alertan una reflexión más prudente porque ellas entrarían en choque con las instituciones actuales o suplantarían las normas constitucionales, o pondrían en problemas de seguridad a quienes los firmantes juzguen que se oponen a estos acuerdos: “La política de desarrollo agrario integral”, “participación en política”, “Fin del conflicto en lo referente al sometimiento a la justicia”, “Narcotráfico y cultivos ilícitos en lo referente a declarar como crimen anexo al narcotráfico”.Teniendo claro que la negociación de La Habana fue entre las Farc y el Gobierno Nacional y que sólo hasta el 24 de agosto se conocieron las 297 páginas de dicho acuerdo, lo que ha llevado a una corriente enorme de información incompleta, sesgada e intencionada, pienso que advirtiendo no solo la inconformidad de una gran parte de la población y el desconocimiento total del fondo de los acuerdos y ante la decisión apresurada por su apoyo, debiera haberse escuchado la voz del pueblo y sin miedo, para decidir con conocimiento bien informado para ser honesto y ético en la participación plebiscitaria, haber ofrecido tres posibilidades de respuesta, a saber: el Sí, el No y Sí pero con modificaciones.Esta tercera desataría el nudo de la inconformidad, la inseguridad por falta de conocimiento, la desconfianza y acallaría a los amigos del No, porque tendrían la oportunidad de ser reconocidos también como amigos de la Paz, pero inconformes con la manera de conseguirla.

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