Flexibilidad

Flexibilidad

Mayo 31, 2019 - 11:35 p.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

No pocas veces hemos escuchado esta frase: “No hay tiempo mejor que el de nuestros abuelos”; y a veces cambiamos dicha frase por otra: “Eran mejor los tiempos de antes”. El sociólogo Zygmunt Bauman nos recopiló estas sensaciones en un concepto acuñado por él y que es muy famoso: ‘La modernidad líquida’, en ella entra todo lo que se puede denominar sociedad líquida, o amor líquido; y que tiene que ver con las dos frases anteriores cuando con nostalgia, mirando al pasado no experimentamos la solidez que vivieron los abuelos en la vida familiar, o en el trabajo que eran verdaderamente duraderos, sólidos.

Se habla mucho hoy en día de los millennials, generaciones jóvenes, que no llegan a los 35 años, súper conectados, bien informados, pero frustrados por expectativas de trabajo que no alcanzan lo soñado o imaginado, aunque muy comunicados en las redes no saben relacionarse personalmente, sienten vacíos y soledad, buscan afectividad, son inseguros, pareciera que no están preparados para la adultez, la responsabilidad y la vida de familia; muy importante, no conocen las raíces de su historia existencial.

Noam Chomsky, hoy en día uno de los pensadores estadounidenses más connotado, hizo uno de sus mejores aportes al haber propuesto y analizado las estrategias de la manipulación masiva que existen en el mundo actualmente. Por lo pequeño del espacio en esta columna, solo tomaré algunas de las diez que tienen que ver mucho con lo expuesto en los dos párrafos anteriores y que tocan, tanto la educación de nuestros jóvenes, como a la cultura en la cual nos estamos moviendo y la forma en cómo las redes y la palabra va manejando el pensamiento de la humanidad.

La primera regla que analiza Chomsky es la ‘Distracción’. Consiste básicamente en orientar la atención del público hacia temas irrelevantes o banales. De este modo mantienen ocupada la mente de las personas. Recordemos lo antigua que es esta táctica, la famosa frase “Pan y circo” viene del Imperio Romano y la usamos en todo, precisamente para tener ocupado en lo banal a la gente y distraerla de lo principal: deporte, farándula, moda, curiosidades.

Una segunda es ‘Problema – reacción – solución’, esta consiste en crear o dejar crear los problemas para después ofrecer las soluciones, presentarse como ‘el Mesías’ y así otras muy parecidas como utilizar más las emociones que las reflexiones para provocar los temores y miedos, o también: a tener al público en la mediocridad o en la ignorancia, o a su vez estimularlo a complacerse en la mediocridad.

De las diez, solo he tomado unas de ellas, pero haciendo un análisis a fondo, nos encontramos con que la flexibilidad se ha convertido en mediocridad y se ha equivocado con la tolerancia, de tal manera que nos hemos vuelto hipersensibles e incapaces para hacerle frente a la vida que se nos impone, antes que nosotros direccionarla y dominar la existencia, como en la película ‘Fahrenheit 451’, hoy en día las redes sociales manipulan la conciencia de la sociedad.

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