#GraciasFaryd

Escuchar este artículo

#GraciasFaryd

Agosto 27, 2019 - 11:55 p. m. Por: Jorge E. Rojas

Como país, en definitiva, tenemos mucho qué agradecerle. En junio del 2014 entró a los Guiness Records como el futbolista más longevo en participar de un Mundial, luego de terminar en el arco de la Selección Colombia finalizando el partido que en el campeonato de ese año le ganó por 4-1 a Japón: con el juego concluido las cámaras lo persiguieron, transmitiendo en vivo el cierre de su gesta a los 43 años, redonda escena de telenovela que completó con lágrimas y un intento frustrado de meter a sus hijos a la cancha.

Un año después y poco más, durante los días que duró la efervescencia mediática de la trifulca en la que se trenzó con un hincha, su imagen de héroe en retiro pasó a ser la de un peleador callejero. Atrapado en los temblorosos videos telefónicos que lo pescaron en un tumulto de madrazos, y promesas de golpes yendo y viniendo por los bajos del estadio Metropolitano de Barranquilla, el exjugador de las grabaciones era una mole histérica tratando de empujar la riña hacia la privacidad de un baño público que se cruzó en los pasos del tropel. Por fortuna no ocurrió. Su retador, un muchacho. Pero el conato de pelea sirvió para desempolvar el historial que tienen sus manos de arquero en fuera de lugar, como cuando hace tiempo y de un puñetazo, le partió la nariz a un chico en el Club Campestre de Cali.

Ahora su figura de jubilado heroico ha vuelto a rediseñarse a partir de los elogios televisados que el pasado 10 de agosto, en un acto público y de Gobierno, le hizo a la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, dándole el crédito de la medalla de oro conseguida por la Selección Colombia femenina en los Juegos Panamericanos de Perú: “No había tenido el placer de conocerla y felicitarla, porque esa medalla que ganaron las niñas es suya en gran parte…”. Vistiendo un suéter Ralph Lauren de cuello alto, durante dos minutos pronunció un discurso de alabanzas en una emotiva prédica del orgullo patrio que desató aplausos entre los asistentes.

Entonces luego se supo: el lengüetazo estaba pago. Asediado por la crítica, el director de Coldeportes tuvo que salir a explicar que Faryd Camilo Mondragón tiene un contrato con ellos a través del programa Colombia Tierra de Atletas. Su tarea principal es fomentar el desarrollo deportivo. Y entre sus funciones también está hacer presencia en eventos formales. De modo que los piropos del otro día fueron parte del trabajo.

Aunque hay quienes ante semejante despropósito se han ensañado con los insultos y la hostilidad, este momento al contrario, debería usarse para seguirle agradeciendo. Con su ejemplo, Faryd nos ha recordado cómo sigue funcionando el país y su economía naranja. Cómo se invierten nuestros impuestos en el deporte. Y cómo, los futuros atletas, encuentran en él una guía para después del retiro: este modelo de reinvención que también admite venderle el alma al diablo de turno, en un rentable negocio que hoy le representa al exarquero 37 millones de pesos en seis meses. Este lunes, en un mensaje que envió a Bluradio, dijo que al respecto no tenía nada qué aclarar: “A mí me contratan, yo presto mis servicios, y es por eso que el contrato es un contrato público”.

Saberlo tranquilo con todo esto, serena a sus seguidores. No vaya a ser que la situación afecte una de las facetas que más le agradecemos desde que se despidió de las canchas: la del cómico televisivo que disfrazado de comentarista intenta analizar el fútbol. Su esfuerzo por superarse partido a partido le ha valido el reconocimiento público con su propio numeral en Twitter. Así que ojalá no se deprima. Muchos seguimos necesitando la luz de sus palabras: “Cuando hay empate, ambos equipos tienen de a un punto”. “Los partidos terminan en los segundos tiempos”.
“Para ganarle a Paraguay, hay que hacer un gol más que ellos”... Por todo esto y por lo que viene, porque seguro nos puedes dar más, de verdad, #GraciasFaryd.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS