Movilidad y eje vial

Movilidad y eje vial

Noviembre 05, 2018 - 11:45 p.m. Por: Gustavo Moreno Montalvo

Todos los estudios previos para el establecimiento de un sistema de transporte masivo en Cali apuntaban a la conveniencia de aprovechar el corredor férreo como eje, desde la perspectiva social (menor tiempo de los habitantes invertido en desplazarse para atender necesidades de trabajo y estudio) y económica (costo de oportunidad del tiempo).

El tren ligero atendería las necesidades de usuarios que desbordaran su ámbito inmediato con rutas de bus que harían la tarea de depositarlos en la estación correspondiente. El corredor férreo actual se complementaría con otra de tren ligero, proveniente de Aguablanca. Los técnicos desestimaron una línea subterránea desde el corredor hasta la Plaza de Cayzedo, con el argumento de que la incertidumbre en la ejecución la encarecería mucho.

El Gobierno Nacional decidió respaldar más bien el esquema propuesto por Enrique Peñalosa para Bogotá, con buses articulados con carriles exclusivos en vías arterias. Jhon Maro Rodríguez, alcalde entonces, creyó que si aceptaba la fórmula respaldada por el presidente Pastrana podría dedicar a usos sociales los recursos que se dejarían de necesitar para la inversión inicial. Al final la inversión real fue más del doble de la presupuestada; habría salido más barato hacer el tren ligero.

Un grupo de profesionales ha formulado desde la Sociedad de Mejoras Públicas una propuesta de eje vial para Cali que aprovecharía el corredor férreo. Una primera estimación de beneficio socio económico arroja tasa interna de rendimiento del 20%, sin involucrar parte de los beneficios que la teoría económica y la experiencia aconsejan incorporar en la evaluación de esta clase de proyectos.

La diferencia con lo existente es la recuperación de la vía férrea como columna vertebral del sistema; un tren rodando a 60 kms/hora con paradas de un minuto en 26 puntos clave toma una hora desde Yumbo hasta Jamundí. Así cada usuario ahorra 20 minutos al día. Un servicio de calidad, que cumpla con la programación produciría incremento sostenido en el número de usuarios por día.

Hoy el sistema es utilizado solo por quienes no tienen alternativa, sea carro particular, moto, taxi o bicicleta. Quien tiene alternativa evita el sistema, porque es incumplido y consume mucho tiempo. El cumplimiento en un servicio acorde con las necesidades impulsará a mayor utilización, para aprovechar el tiempo liberado y hacer más vida social y recreativa, e impulsar la emisión de tiquetes para períodos mensuales, como en todas partes del mundo, lo cual en la práctica significa menos ingreso por pasajero-kilómetro, porque el número de pasajeros-kilómetros y el número total de usuarios aumentarán; los usuarios llegarán a ser casi la mitad de la población del área metropolitana, como contemplaban los estudios a los que se ha aludido, cuando hoy es una séptima parte, si acaso.

Esos son retos que Cali enfrenta. ¿Cabe duda?

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