Traídos

Traídos

Diciembre 23, 2018 - 06:40 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Llega Nochebuena, y aún es tiempo de tener un gesto fraterno con el prójimo y expresarlo a través de un detalle. No se trata de caer en la trampa de creer que el costo económico es proporcional al aprecio.

La idea es escoger ese algo preciso para quienes nos rodean y permitirnos, además, llegar al corazón de aquellos que no necesariamente están cerca. Más allá de la fe, un listado de esos regalos que quisiéramos dar en Navidad:

A Gustavo Petro: unas lecciones bursátiles, para que aprenda a financiarse sin mayores complicaciones con la bolsa.

A Juan Pablo Bieri, director de Rtvc: un sombrero puro criollo, como el que usó Duque en campaña cuando Bieri era su hombre de comunicaciones.

Al representante León Fredy Muñoz: una copia del poema ‘A una mujer’, de José Zorrilla.

A Gabriel Camargo, gamonal del Tolima: una caja de dientes XXL, para que pueda morderse la lengua y no decir ni pío cada vez que tenga la tentación de barbarizar.

Al presidente Iván Duque: un chaleco corrector de postura a ver si por fin le hace caso a Álvaro Uribe y se ‘endereza’.

Al papa Francisco: la única frase de cajón que no ha dicho este mes, “no satanicemos la Navidad”.

A ‘Jesús Santrich’: una copia de ‘El libro de la memoria/Cómo recordar todo lo que quieras’, de Tony Buzan, para que logre acordarse de toda la gente que él no conoce, pero lo acompaña en fotos.

Al ministro Alberto Carrasquilla: un bono de cumplimiento por haber logrado que el Congreso diera vida al Frankenstein tributario. Si el bono le ‘resbala’, puede donarlo a cualquiera de los municipios ‘colgados’ con las obras de acueducto.

A Jorge Mario Eastman, secretario general de Palacio: una invitación al ‘Gran Foro Colombia 2019 ¿Para dónde va el país?’, el 29 de enero en Cartagena. Y una libretica, para que tome nota.

Al médico Carlos Valdés: una cita en notaría para que se cambie el Carlos por Sócrates y nos diga si lo presionaron a beber la cicuta.

A Esperanza Gómez: aspirinas para que tome cuando comiencen los dolores de cabeza por su criptoporno moneda.

A los rappitenderos y demás domiciliarios: una cita oftalmológica que les permita saber por qué no distinguen el verde del rojo en los semáforos.
A Rodolfo Hernández, alcalde de Bucaramanga: un cuadrilátero de boxeo que le garantice seguir dando golpes (de opinión).

Al padre Alberto Linero: pasaje en un crucero de solteros por el Caribe porque, ahora sí, ¡el man está vivo!

Al siempre efervescente y frentero periodista Iván Mejía: un sabático exprés. Y un abrazo.

A Ernesto Macías, condecorado presidente del Congreso: un tratamiento para superar los vicios de trámite.

A los borrachos de fin de año: una entrada VIP al concierto de resurrección de Juan Gabriel.

A Donald Trump: una hidratante para pieles delicadas (y a los colaboradores que echa semanalmente, un potecito de Crema No. 4).

Al fiscal Néstor Humberto Martínez: una idea clara de lo que es un término. Sino de gestión, al menos en lo que respecta al término de las diligencias de inspección y allanamiento.

Ñapa: a Regina 11, longeva reina de las pitonisas, un contrato a término fijo como asesora de la Fiscalía.

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Ultimátum.
La Feria de Cali está abierta a todo tipo de manifestaciones culturales, pero qué importante es destacar las nacionales. Recomiendo no perderse las presentaciones de Yuri Buenaventura en el Teatro Municipal (28 y 29 de diciembre). Dos horas de sabor en formato big band  con sección rítmica de salsa: conga, bongó y timbal. De antología.

Sigue en Twitter @gusgomez1701

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