Conejazo

Febrero 21, 2016 - 12:00 a. m. 2016-02-21 Por: Gustavo Gómez Córdoba

De manera que las Farc estaban en la Guajira ‘socializando’ el proceso de paz. ¿A quién se le habrá ocurrido la brillante idea de exponer las ventajas de la paz con un fusil cargado? Una ‘avivatada’, sí, como la calificó Antonio Navarro, pero una ‘avivatada’ peligrosa que adelanta lo que nos espera si no hay mano fuerte del Estado y de la Fuerza Pública en el posconflicto. Dicen algunos que mejor tenerlos en esas, aunque armados, hablando con la población civil y no matándola. Armando Benedetti trinó en ese sentido: “Miembros de las Farc no están invitado a votar por nadie. No hacen política, dialogan con la comunidad”. Muy natural le resulta ver a delincuentes forrados en armas mezclándose con la gente a Armando. Será porque, según el Diccionario de la Lengua Española, armando es la acción de “suministrar a alguien armas”.El episodio de Conejo, gracias al poder de las redes sociales, parece una novedad, pero no es la primera vez que pasa. Incluso, como se planteó en el debate del programa Hora 20, estos encuentros pedagógicos disimularían minicumbres guerrilleras frente a las narices de todo el mundo.A las Farc les importan muy poco las restricciones de protocolo que pactan con un gobierno que no respetan. ¡Si hasta tenían impresos afiches que los guerrilleros proselitistas regalaron a los habitantes de Conejo! Afiches que, entre otras, incluyen una serie de logos de movimientos y partidos que parecen olvidar que se prestaron para una alianza con personas al margen de la ley. Presionado por la opinión pública, el gobierno anunció medidas tan etéreas como pedir al Comité Internacional de la Cruz Roja y a los países garantes que se sirvan llevar a los negociadores de regreso a Cuba (entran risas).Medidas que se revelaron después de que, por horas, la guerrilla había estado en la Guajira haciendo política (¡qué cuentos de pedagogía!) y promoviendo en tarima profesional las bondades de una constituyente que no se han ganado. Las constituyentes son la voz del pueblo; no de los verdugos del pueblo. Cuando digo verdugos, no puedo menos que recordar a la representante Tatiana Cabello, que puso las fotos en Twitter y ya tiene una colección de amenazas de muerte.Trescientos y tantos guerrilleros armados para una charla pedagógica son la confirmación de que la entrega de armas no va a ser nada fácil. Las Farc abusan de las autorizaciones del gobierno, porque para ellos el mundo es de otro color. Constitución y república son dos conceptos que consideran irrelevantes. El conejo de las Farc está mostrando los dientes.Ultimátum: No compartí algunas decisiones periodísticas de Vicky Dávila en su valiente tarea de destapar ollas podridas en la Policía. No estuve de acuerdo con la revelación del video con la grotesca conversación de Carlos Ferro y tampoco con la elaboración de una lista titulada ‘Generales y ricos’ (lleva dos meses en la página web de La FM), en la que se incluye a oficiales que tienen discreto patrimonio y hasta el apartamento hipotecado. Pero una cosa es disentir con la forma y otra desconocer el importante esfuerzo periodístico de Vicky y de su equipo. Su salida de La FM deja un mal sabor y ojalá conociéramos algún día, en beneficio del oficio y de la libertad de expresión, lo que pasó tras bambalinas. Gracias a Vicky por haber mantenido durante diez años un programa valioso y con agenda original.

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