Salvar la JEP

Salvar la JEP

Marzo 08, 2019 - 11:55 p.m. Por: Gustavo Duncan

Tal como se presumía el fiscal Néstor Humberto Martínez pudo mantenerse en el cargo pese a todos los escándalos y evidencias en su contra. Difícilmente uno puede encontrar un funcionario que se pase por la faja tantos requerimientos éticos necesarios para ocupar un cargo público y ni siquiera haga el amago de renunciar. Todo parece indicar que terminará su período.

No solo eso. El Fiscal ha podido darse el lujo de contraatacar a pesar del desprestigio que tiene ante la opinión y la sociedad, según Gallup su imagen tan solo tiene una opaca favorabilidad del 19 %. Escogió como adversario a la JEP, una buena elección en términos de una entidad que por diversas razones, la mayoría debatibles, un sector importante de la opinión asocia como una agencia estatal diseñada para exculpar a las Farc. Un adversario impopular lo ayuda a distraer la atención de los escándalos propios con las grabaciones de Pizano y, de paso, puede servirle para recuperar algo de popularidad.

La estrategia fue bastante burda pero efectiva. El video de Carlos Bermeo, un fiscal de apoyo de la JEP, recibiendo una bolsa con 40.000 dólares es un golpe durísimo para la credibilidad de esta agencia. Sobre todo, porque el pretexto para entregar el soborno era entorpecer la extradición de ‘Santrich’, un tema bastante sensible. Sin embargo, hasta ahora las pruebas recolectadas no dan para pensar que ‘Santrich’ estuviera vinculado de algún modo en el intento de soborno. Era tan solo la carnada inventada por la Fiscalía y la DEA.

Al parecer la operación fue orquestada con un agente infiltrado de la DEA que incitó a Bermeo a cometer un delito, muy al estilo de las operaciones encubiertas de las agencias policiales de Estados Unidos, donde está permitido por la ley ese tipo de estrategias. En Colombia no son usuales y amigos abogados sostienen incluso que son ilegales. Pero para efectos prácticos de la credibilidad de la JEP, el daño está hecho. Así sea ilegal la operación, la imagen del video muestra que la JEP no es la institución blindada a la corrupción para impartir justicia en un tema tan importante como el proceso de paz.

Lo peor es que no ha sido el único escándalo. También parece que prima el amiguismo en la contratación. El hijo del expresidente Samper, Miguel Samper, recibió un contrato de 50 millones de pesos por tan solo un mes de trabajo. Antes Miguel Samper había nombrado en la Agencia Nacional de Tierras al hermano de la actual presidenta de la JEP, Patricia Linares. Todo un yo te doy para que luego tú me des.

Si a eso se suma que la JEP no permitió que las audiencias con ‘Timochenko’ y ‘Catatumbo’ fueran públicas y que ha jugado un papel definitivo en parar la extradición de ‘Santrich’, sin que tuviera que ver algo el caso de Bermeo y demás personajes en los videos de la Fiscalía, se tiene una situación propicia para atacar la entidad. Ya el expresidente Uribe ha sugerido derogarla.

Lo cierto es que aun con las objeciones que propone Duque es importante salvar la JEP. Por más descontento y prevenciones que exista entre la opinión, es mucho mejor que sea la JEP quien imprima el cierre desde lo judicial y lo simbólico al conflicto con las Farc. Dejar la situación de los desmovilizados y demás implicados en manos de la justicia ordinaria es abonar un terreno para retaliaciones del peor tipo desde el poder de la política y de la rama judicial, de manera casi que indefinida.

Sigue en Twitter @gusduncan

VER COMENTARIOS
Columnistas