Oasis

Oasis

Noviembre 29, 2018 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

El popular mantra budista ‘om mani padme hum’  se compone de seis sílabas y cada una proyecta luz y oscuridad, ambas necesarias.

En sánscrito traducen “¡oh, la joya del loto!”, y su pronunciación en español sería “om mani peme jum”.

Es el mantra de Chenrezig, deidad budista de la compasión, que es otro nombre del amor misericordioso.

Invoca energías de trasmutación para que uno alcance ecuanimidad y acceda a la sabiduría del vacío, en el camino a la iluminación.

Alude a lo que se debe trasmutar: orgullo, ego, envidia, lujuria, pasión, juicios, afán de posesión, agresividad y odio.

Cada sílaba remite a las seis paramitas o virtudes trascendentales: generosidad, ética, paciencia, diligencia, concentración y sabiduría.

Cada sílaba es de por sí un mantra que evoca el cuerpo, la palabra, la mente, las virtudes y las buenas acciones de Buda.

El reto es que a través de la meditación constante se llegue al amor auténtico y a la sabiduría esencial.

VER COMENTARIOS
Columnistas