Oasis

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Agosto 14, 2018 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Hay un tesoro más valioso que el que buscaban los piratas: El de un perdón generoso y sincero.

Se refleja en la hermosa y sincera carta del hijo de Pablo Escobar a los hijos de Luis Carlos Galán:

“Deben creer en mi buena fe y que solo me impulsa una buena y sensata intención.

¿Cómo le escribes a una familia a la que tu padre le causó tanto daño?
¿Qué les dices a unos jóvenes de tu misma edad y profundamente dolidos?

Pedirles perdón en nombre de tu padre. ¿Qué te sirve de verdadero consuelo cada día como para levantarte y seguir? La Paz.

La que busco cada día dentro de mí para poder dormir y pensar en los hijos que aún no he tenido con mi adorada esposa.

Para luchar por el mundo que quiero que encuentren cuando Dios les permita llegar.

Soy consciente del daño que mi padre le ocasionó al país y la humanidad. Estoy acá para buscar la paz y ayudar a construirla”.

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