¿Usted se quedaría?

¿Usted se quedaría?

Septiembre 09, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

Un señor mató a su esposa en un acto de “ira e intenso dolor” después de que se escondió en un clóset y escuchó su conversación, de la que concluyó que ella quería separarse de él. Como tantos otros casos de historias en Colombia, este hombre macho no aceptó que su ‘mujer-propiedad’ se fuera de su lado. O es mía o es de nadie. La mató de la manera más vil sin ni siquiera considerar que tenían dos hijos que iban a sufrir el demoledor impacto (para toda la vida) de que su padre asesinó a su madre. Sucedió y usted pudo haber conocido esta historia hace unos días en los medios de comunicación.Además de lo desgarrador de la situación y para ‘completar’ el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, por interpretación de una de sus funcionarias y apoyada dizque en diagnósticos psicológicos de la psicóloga particular que ‘orienta’ el caso, (amiga de la familia del homicida) decide entregar la custodia de estos niños a la abuela paterna, es decir a la madre del asesino, y a uno de sus hermanos. Madre y hermano del homicida son ahora, temporalmente, los responsables de la custodia de los niños mientras que la abuela materna tiene casi mendigar que le permitan ver a sus nietos, hijos de su asesinada hija. ¿Lo puede creer? Claro, vendrán los alegatos, las roscas, justificaciones (¿y algo más?), pero el sentido común, el más elemental, el más coherente, diría que estos niños deben ‘airearse’ y salir de un entorno cargado, negativo y energéticamente contraproducente. Soy consciente que los problemas no se arreglan con cambios geográficos o locativos, pero a los niños si les aporta ‘desligarse’ de la escena y el ambiente del crimen, para ubicar sus vidas en otros espacios. Se le puedan dar miles de interpretaciones a este caso pero el hecho real es que se produjo un homicidio donde un hombre mató a la madre de sus hijos. Por lo mismo cualquiera con sentido común podría considerar que el mismo ambiente que ‘educó’ al homicida no puede ser el más adecuado para educar a los nietos. O será que sí. O será que existen ‘teorías psicológicas’ que justifican la permanencia de los niños en ese ambiente.Salto de garrocha. Toda la explicación anterior, totalmente impactante, me sirve de apoyo para justificar (¡por Dios!) la salida a la carrera de la excontralora Sandra Morelli para Italia. Cuando le dicen y le advierten que no le pueden dar detención domiciliaria porque ella es un peligro para la sociedad y su falta muy grave y por lo tanto Bienestar Familiar se haría cargo de su único hijo de 10 años (huérfano de padre), creo que Sandra Morelli tiene todas, pero todas las justificaciones para salir corriendo y buscar que no le quiten a su hijo. Conociendo antecedentes como la resolución del caso del asesino de la madre de sus hijos por Bienestar, claro que la señora Morelli debió salir disparada para evitar que el Instituto le termine de educar su hijo ante la ausencia de otros familiares. Hay hechos que no dependen de reglamentos o leyes sino de interpretaciones personales. Qué mamá se va a atrever a ‘correr el riesgo’. Hagan una encuesta entre mujeres, aún más entre abogadas, o entre jueces mamás, para escuchar cuántas responden “Yo me quedo, yo espero”. La inmensa mayoría saldría corriendo. Y qué tal que con esas ‘particulares’ interpretaciones Bienestar pudiera terminar entregando el hijo de la doctora Morelli a la familia del Fiscal por considerarlo “buen educador” del hijo de su enemiga. ¿Acaso no es lo que ha sucedido con los niños de la primera historia? Las interpretaciones se hacen con base en hechos concretos y esto son los resultados de las acciones de Bienestar. ¿Usted mamá se quedaría en Colombia pudiéndose ir y proteger a su hijo?

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