Provocación

Provocación

Enero 13, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

Estamos educados para analizar los acontecimientos cotidianos en blanco y negro. Bueno y malo, correcto e incorrecto, justo e injusto. La mentalidad occidental conoce en términos de la dualidad. De allí que en el caso de París hay dos bandos: los buenos, el periódico, los caricaturistas, la gente “de bien” y en el otro la gente mala, los fundamentalistas, el islam, musulmanes, extremistas. De esta manera, jamás, jamás, llegaremos a encontrarnos. Jamás llegaremos a un lugar conciliador para ‘ambas’ miradas. ¿Se imagina usted, aquí en Colombia, viendo las caricaturas de Mahoma (como las plasmaron los franceses) pero en vez del profeta, que el protagonista fuera Jesús o la virgen María? ¿Podría suponer la ‘indignación’ nacional?Pues bien, el periódico Charlie Hebdo nunca quiso guardar límites porque a nombre de la libertad de expresión ilimitada, “tenemos derecho a burlarnos de lo que se nos antoje”. No tuvieron límites y se ‘gozaron’ provocando a un pueblo y sus creencias religiosas. Nunca, jamás, se justifica matar por ninguna causa. Pero la sensibilidad colectiva no es la misma, dependiendo del nivel de conciencia que se tenga. Las actitudes de los caricaturistas fueron totalmente provocadoras. Y de acuerdo a los niveles de conciencia, las personas reaccionan en forma diferente. Un segundo nivel de conciencia denominado “colectivo o grupo o tribu”, donde se ubican los integrantes de las barras del fútbol o los fundamentalistas religiosos, considera totalmente ofensivo lo que se le hace al colectivo. Como si les estuvieran ‘matando’ a su héroe, a su ‘padre’, es necesario salvaguardar el honor de la ‘tribu’ que les da pertenencia y ‘protege’. Repito, no se justifica la muerte de nadie. Pero ante la constante provocación los fundamentalistas respondieron como creyeron ‘equiparar’ la ofensa. La burla es totalmente agresiva y se necesita madurez (niveles de conciencia superiores) para aceptarla y entenderla.La provocación es un comportamiento humano patológico que ‘engarza’ niveles elementales de la conducta humana. (¿A propósito, todos los que trabajan en medios de comunicación están exentos de problemas mentales? ¿Todos son ‘cuerdos’?) “Las personas con este trastorno necesitan sentirse el centro de atención para sentirse cómodos, suelen aburrirse rápidamente de la rutina y tienen un comportamiento que se caracteriza por la seducción y provocación. El trastorno histriónico de la personalidad comienza al principio de la edad adulta y puede darse en diversos contextos socioeconómicos”. Cualquier conducta humana ilimitada, desbordada, hace daño. El límite es necesario como elemento de salud mental. La provocación es perversa porque desafía e incita a la confrontación. Y ni siquiera la libertad de expresión puede ser desbordada. No debe existir censura exterior, impuesta por un Estado, sino cada quien, de acuerdo a su madurez y al respeto por las ideas o creencias diferentes a las suyas, imponerse los propios límites. La burla, sobre todo, es denigrante, ofensiva. Pero no se puede negar que los franceses provocaron… Fundamentalistas los islamistas cuando matan en forma indiscriminada. Fundamentalista Charlie Hebdo cuando cree que su verdad puede ser la verdad universal.Vladdo dijo que “no era tan importante si las caricaturas eran ofensivas o no, sino que no se justificaba matar por una caricatura”. Su expresión parte de una mirada parcial. El problema empieza en las caricaturas que para los fundamentalistas son un intento de asesinato de sus creencias. Esto no justifica matar. Pero colocándose del lado del agredido y de su nivel de conciencia, se entiende que su reacción es una medida de sobrevivencia en un mundo que sienten cada vez más hostil y lejano. Hablar de buenos y malos es una forma de perpetuar la exclusión y la agresión. No tenemos que seguir matando ni ideas, ni creencias, ni personas. Hay que intentar la convivencia desde la diferencia y el respeto. A nombre de la libertad de expresión expuesta por Charlie Hebdo, ¿usted quisiera ser esta clase de Charlie?

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