Mr. Felton

Mr. Felton

Septiembre 06, 2016 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

¿Por qué duele? No es de tu familia, no lo veías ‘nunca’, no había una amistad o una cercanía de contacto de manera que pudiese extrañar su presencia. Entonces ¿por qué duele? ¿Por qué en medio de la satisfacción de escuchar a los conferencistas de Exposer, magníficos y enriquecedores, la noticia de su muerte produjo dolor y tristeza? Como si algo faltara, como si algo se rompiera, como si te hubieses quedado sin un referente personal. ¿Cómo explicarlo?Martin Felton fue rector del colegio Bolívar durante muchos años. De origen estadunidense, se ‘platanizó’ (creo que él mismo utilizaba ese expresión) y terminó siendo mas caleño que cualquiera que hubiera nacido en plena Plaza de Cayzedo. Sintonizó de una manera muy especial con la ciudad porque ‘era de los nuestros’ pero no perdió ni su esencia ‘gringa’ ni su criterio en el enfoque de circunstancias positivas o adversas. Combinaba condiciones muy particulares que lo hacían un hombre firme y flexible a la vez. Sabía escuchar y para mí fue uno de los sellos que le impregnó al Colegio en su época. Cuando se llegaba al Bolívar había interlocutores que atendían tu solicitud, sin que ello significara que se resolvieran a tu favor. Pero había quien escuchara… Tenía un concepto de la educación muy particular que marcó a los estudiantes de su época. La educación no era sólo académica e intelectual. Privilegió el deporte, la diversidad de actividades, el respeto por la diferencia de enfoques religiosos, la ética como forma de vida, el arte como expresión de emociones. No había profesiones mejores o peores. La diversidad fue otro de sus sellos educativos. Podían ser futbolistas o médicos, artistas o ingenieros, no importaba. Cada estudiante podía luchar por su sueño porque no era lo intelectual lo prioritario sino la formación integral, placentera, que los llevara a cumplir sus anhelos y deseos.Sé que parte de mi tristeza por su partida podría explicarse porque fue el hombre que marcó la educación de nuestro hijo. Hay aprendizajes que no se dan ni en los libros ni en los currículos oficiales y Felton supo muy bien transmitir ‘algo mas’ que educación intelectual. El sentido de la amistad, la necesidad de abrirse al mundo, la pluralidad, marcó a esas generaciones de estudiantes. Les abrió la mente, los conectó con algo mas allá de Cali y les sembró la semilla de que el mundo podía también ser de ellos. Fue visionario, arriesgado, respetuoso, irreverente, pero paradójicamente, contenía, no había desborde ni en sus ideas ni en su actitud. Porque conoció más que ninguno lo que significaba la coherencia, así hubiesen errores o situaciones de conflicto. Lo admiré muchísimo como educador, con esa tranquilidad con que manejaba las dificultades sin ofuscarse o alterarse, así internamente pudiera vivir un caos. Por momentos daba la sensación de ser un hombre de sangre fría, mesurado, calculador para darle a cada hecho su verdadera dimensión. Era antes que cualquier cosa, educador para la vida, educador para el futuro, educador para el mundo de hoy.Por encima de cualquier filosofía institucional, a los colegios los ‘marcan’ sus rectores. Martin Felton le puso su sello al Bolívar y Cali no tiene más que agradecerle que formó a muchas generaciones con su sello muy particular. Descanse en paz Mr. Felton.Sigue en Twitter @revolturas

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