La novela de Falcao

La novela de Falcao

Enero 20, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

Siempre me ha interesado (e inquietado) el tema Falcao. Desde una mirada integral su vida es un compendio de enseñanzas. E interrogantes. Falcao es ¡una caja de sorpresas! Nos abrió las puertas para el Mundial, fue la fuerza interna que nos hizo vibrar, cohesionó e impulsó a la Selección Colombia pero por su lesión no pudo llegar a jugar en Brasil. Algunos dicen que “ya le pasó el tiempo” para participar en un mundial, (máxime anhelo de cualquier futbolista) porque los años ya no le darán chance para Rusia. Está por verse. Pero desde la lesión, pareciera que la suerte “se le volteó”, que hubiera “cedido terreno” y otros han recogido lo que él sembró. ¡Que lo diga James Rodríguez! Pero Falcao no cosechó el fruto de su siembra. Desde el momento de la lesión, otros son los que han recibido lo que parecía que debió ser para él. Alguna pitonisa podría explicar “está amarrado”. Parece frenado, detenido. O como si lo hubieran “salado”. Lo que está en duda no sus condiciones personales sino ‘aquello’ que lo rodea. Como si algo en su entorno estuviera confabulado para enredarlo. Cuando parece que ya por fin se despeja el panorama, algo vuelve y se cruza y la situación se complica. O su lesión, o los entrenadores, o la mala suerte, o el destino, o todos los anteriores pero no, Falcao no está bien. Las cosas para él no fluyen. Colombia entera vibró por él hace un año, él abrió las puertas pero de allí en adelante, podría interpretarse como si su destino fuera “perder”. O renunciar. No al Mundial, no al Real Madrid, no a la fama, no a los premios, no a un buen equipo, no a su reconocimiento internacional, no a los goles. ¿Qué pasa con Falcao y su suerte? O ¿Falcao y el destino? O ¿Falcao y su padre?Cuando una situación se repite una y otra vez es hora de empezar a indagar por la posible razón de los hechos. Si a usted lo roban una y otra y otra vez, no sólo se debe a la situación de inseguridad del entorno. Algo en su historia familiar está pidiendo “reparación” o compensación. Como si hubiese un pendiente en su historia y sólo la conciencia de ello liberara “la deuda”. Igual con los accidentes o las quiebras o el manejo del dinero o las enfermedades. Repetir y repetir situaciones “habla” de otras “dimensiones” donde se vuelve necesario indagar por una respuesta. ¿Qué le pasa a Falcao? ¿Cuál es su deuda con la vida? ¿Cuáles pendientes están en su historia? Para mí no es “coincidencia” que una y otra vez los hechos se compliquen. El problema con el odiosísimo entrenador del Manchester (a quien se le siente la incomodidad con el colombiano) no es simple casualidad. Un entrenador es un “padre sustituto”. Falcao ¿tuvo (o tiene) resentimientos con su padre? ¿De quién fue el deseo de ser futbolista? ¿Vive su propia vida o es una prolongación de la del padre, de allí su dificultad con la autoridad? Su lesión de rodilla y gemelos muestra impotencia y desvalorización: ¿no se cura porque no se siente lo suficientemente reconocido? ¿El mismo se está saboteando?Freud dijo que existe una conducta denominada “miedo al éxito”, algo semejante a “asustarse” ante un logro o un triunfo. Cuando has deseado algo durante muchos años y estás a punto de lograrlo, viene el saboteo de uno mismo, asustado ante la realidad. “No merezco”, “no puedo superar a los míos, no puedo ser más grande que ellos”, en fin, varias explicaciones psicológicas que impiden llegar a la meta. Lo significativo es que hoy existen opciones para investigar que aportan luces. Lo transgeneracional es impactante como respuesta al comportamiento. La vida de Falcao y su padre (y la autoridad) están muy ligadas. ¿Tiene algo que ver con su “estancamiento”? La caja de Pandora está abierta…

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