Terror en Montebello

Terror en Montebello

Junio 06, 2011 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

La comunidad del corregimiento de Montebello se encuentra alarmada: hay un monstruo suelto en sus calles.En el último mes han aparecido asesinadas, en sus casas, dos ancianas. Ambas degolladas, durante el día. Una, la señora Alicia Hoyos, de 64 años, humilde vendedora de quesos, que recorría la empinada vía del corregimiento arrastrando un carrito de balineras, todos los días, y cuyos únicos ingresos provenían de ese humilde comercio.La otra, degollada 20 días después, Leonor Perdomo, de 74 años, madre de un profesor del Instituto Educativo de Montebello y una de las fundadoras del corregimiento. Esta matrona sencilla era querida por sus vecinos, y sólo un individuo desalmado pudo ser capaz de segarle la vida a un ser tan indefenso.El miedo y la indignación han cundido en los hogares de la gente trabajadora y pacífica de Montebello. Las mujeres y los niños tienen temor de salir de sus casas y lo mismo sucede con los trabajadores que deambulan por sus calles. Las autoridades no tienen respuestas y mientras tanto, el o los responsables de los horrorosos acontecimientos andan libres, tal vez en las cercanías.Montebello queda a escasos 15 minutos en carro de la Plaza de Cayzedo, por lo que estos asesinatos no debieran quedar impunes. Dada la edad de las víctimas, su humildad y su desamparo. Es terrible que hayan sucedido, pero más aún que no vayan a ser develados. El cuerpo de agentes de Policía acantonado en el corregimiento, que tiene información de los malandrines que viven en el área, debiera desplegar una acción intensa de detención y requisa de sospechosos hasta dar con el paradero del asesino.Ahora Montebello es prisionero del temor que habita en las calles de Cali. Sus habitantes, gente que madruga todos los días para trabajar en la ciudad, movilizándose en un transporte incómodo y vetusto, esperan que la tranquila vida de esta comunidad rural no siga asaltada por el terror de criminales que burlan la Ley y la autoridad, sin que nadie proteste.Aquí, en pequeño, se puede constar una de las causas de la inseguridad, que es grande y general: ella aumenta en la misma medida en que los bandidos pueden cometer sus fechorías sin recibir castigo. La Policía y la comunidad del corregimiento tienen una gran responsabilidad: demostrar que no se pueden cometer crímenes impunemente, y mucho menos cuando se trata de hechos tan despiadados como el degollamiento de dos indefensas ancianas. Atrapar al monstruo o monstruos de Montebello será un gran aporte a la seguridad de Cali.P.D. Recibí una comunicación del actual rector de la universidad Santiago de Cali, que agradezco. En ella queda claro que Carlos Andrés Pérez Galindo no obtuvo el título de doctor, como él mismo lo acepta. No queda claro dónde se originó la confusión que lo presentó como Ph.D., pero el siguiente link http://www.usc.edu.co/noticias/component/content/article/3/375-genetica, nos indica que surgió en la propia Santiago. Tampoco queda claro cuáles serán las consecuencias de la violación de la exclusividad al contratarse como catedrático del Icesi, así fuera antes de ser rector. Por último, no tiene sentido que el cuestionado Consejo Superior Universitario que debe ser reformado a fondo, siga tomando decisiones sensibles. Por el bien de la Santiago, allí no pueden seguir “los mismos con las mismas”.

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