El cinismo

El cinismo

Junio 13, 2011 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Felice Grimoldi, director de Comfenalco Valle, escribió la semana pasada una columna en la que responsabiliza a los gobiernos de los actuales escándalos que afectan al sistema de salud en Colombia. Grimoldi pretende que creamos que las EPS, que han sido señaladas desde la propia Presidencia de la República como responsables de una corrupción gigantesca, en realidad son eficientes entidades llenas de responsabilidad social, que han hecho lo que han podido, en medio de un sistema mal administrado por los gobiernos.Y remata su increíble escrito con una frase de cajón: “No somos parte del problema, somos parte de la solución”. Pero se trata de un ardid, para desviar la atención. Pues Grimoldi preside una de las EPS cuestionadas y no quiere que sobre él se pose la mirada escrutadora de la ciudadanía.Los hechos son tozudos y ninguna avivatada podrá sacar a Comfenalco Valle del lío en que se encuentra. Debe saberse que esta entidad es una de las 14 empresas afiliadas a Acemi, la asociación de empresas de medicina integral, que han sido denunciadas por confabularse para evitar prestar los servicios de salud a sus afiliados, por hacer recobros fraudulentos al Fosyga y por sobrefacturar medicamentos.Y la denuncia no procede de algún senador de la izquierda o de un periodiquillo de escasa circulación, sino de la propia Superintendencia de Industria y Comercio. De acuerdo con esta entidad de vigilancia “el Superintendente Delegado para la Protección de la Competencia recomendó al Superintendente de Industria y Comercio sancionar a catorce (14) EPS agremiadas en la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral -Acemi- y a dicha asociación, por negarse a prestar los servicios de salud a su cargo, ocasionando, al parecer, graves consecuencias sociales y financieras que afectan el adecuado funcionamiento y sostenibilidad del sistema general de salud en Colombia”.En otras palabras, que estas EPS son parte del problema, o mejor, son el problema, ni de lejos la solución. Varias son las acusaciones. El primer lugar, en criterio del Delegado, estas EPS afectaron la cobertura del POS del régimen contributivo (POS-C) con el fin de limitar y negar ciertos servicios de salud. La Delegatura de Protección de la Competencia señala que teniendo como escenario la agremiación, Acemi, las EPS del régimen contributivo (EPS-C) afiliadas a dicha asociación, unificaron su proceder y de manera concertada y sistemática negaron a los usuarios del régimen contributivo un conjunto de servicios que se encontraban en el POS. Vale decir que actuaron como una mafia, para negarles a sus afiliados servicios a los que tenían derecho.En segundo lugar, se probó que la información entregada era previamente manipulada, impidiendo la debida transparencia en el mercado de aseguramiento en salud.Y, en tercer lugar se demostró que las EPS recobraron ante el Fosyga los valores por los servicios prestados, obteniendo de esta forma ingresos adicionales por este concepto, cuando los mismos estaban incluidos en la Unidad de Pago por Capitación. El monto de los recobros ascendió, en el 2009, a más de dos billones de pesos.Así, el buen nombre de las Cajas de Compensación ha sido enlodado por Comfenalco Valle. Por fortuna tenemos otra Caja de Compensación que no está envuelta en estos torcidos. ¿Seguirá diciendo Grimoldi, con cinismo, que “son parte de la solución”?

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