Hacerlo realidad

Hacerlo realidad

Marzo 17, 2019 - 06:50 a.m. Por: Francisco José Lloreda Mera

En diciembre la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, Emavi, cumplirá cien años en Cali. Un siglo de servicio al país y a la región, formando los pilotos de aviación. Presencia que ha enaltecido a la ciudad, por la que debemos estar siempre agradecidos. Pero llegó el momento de trasladar la operación aérea y emprender en el lugar el más ambicioso proyecto urbano, en medio del más grande e importante parque de ciudad.

La discusión surge de nuevo a raíz de la decisión del Juzgado Noveno Administrativo del Circuito de Cali, que ordenó la suspensión de licencias de construcción alrededor de la escuela militar en mención, tras una acción legal interpuesta por la Fuerza Aérea, y que pareciera llenar de júbilo al comandante del Comando Aéreo de Combate No. 7. Lo anterior, pese a las disposiciones urbanísticas del Plan de Ordenamiento Territorial.

Lo urgente es solucionar el absurdo impase jurídico que tiene en vilo 12,000 unidades de vivienda, según Camacol. Para lo cual la Alcaldía anuncia que interpondrá un recurso. Pero lo importante, lo realmente fundamental, es aprovechar la coyuntura para tomar una decisión de fondo y de futuro, como caleños: el traslado de la operación aérea de la escuela militar y el mejor uso para esas 163 hectáreas, en pleno corazón de la ciudad.

No se trata de echar la escuela de Cali, pues la formación académica podría continuar donde está. Lo que no tiene sentido, es insistir en mantener ahí la operación aérea, más en un departamento mayoritariamente plano como el Valle y existiendo opciones para la ubicación de una nueva pista. Como no tiene sentido que llevemos más de veinte años discutiendo el tema y no se tomen decisiones, cuando es evidente lo que se debe hacer.

La Base Naval de Cartagena, ubicada en la zona residencial de Bocagrande, con más de 80 años de servicio al país, será trasladada. En el lugar se contempla un proyecto urbano que incluye vivienda, acuario, museo, parque de diversiones y un puerto para cruceros. Una Alianza Público Privada en la que se prevén inversiones por US$ 2.500 millones, que le dejará a esa ciudad $23.000 millones de pesos adicionales en impuesto predial.

En Bogotá se prevé el traslado del Comando Aéreo de Transporte Militar, Catam, luego de 74 años de servicio, así como las operaciones de aeronaves pequeñas de uso privado. La razón es sencilla: su operación se volvió incompatible con la aviación comercial, en un aeropuerto que mueve 50 millones de pasajeros al año. Este, como el traslado de la base naval en Cartagena, son decisiones necesarias, que responden al interés general.

Por eso llama la atención la eterna discusión sobre el traslado de la operación aérea de la Emavi en Cali, incluso del componente académico, de ser necesario. Años, décadas, dándole vueltas, mientras la ciudad reclama a gritos nuevas áreas para el desarrollo de vivienda, comercio y servicios, y un generoso parque de ciudad. Mientras Bogotá cuenta con el Parque Simón Bolívar, Quito con La Carolina y Nueva York con el Parque Central.

Habla mal de nosotros los caleños darle vueltas eternas a todo. La decisión de trasladar la operación aérea de la escuela es en el fondo de los caleños y no del Gobierno Nacional, que no dudo entiende la lógica. Pero es una discusión que no se da solo en Cali sino en Bogotá y al más alto nivel, con proyecto en mano. No nos quedemos en el debate legal de coyuntura, que requiere solución. Queremos a la Emavi en Cali y si no es factible, en el Valle. Pero la ciudad tiene derecho a decidir su propio desarrollo y hacerlo realidad.

Sigue en Twitter @FcoLloreda

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