La educación universitaria

La educación universitaria

Enero 03, 2015 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

En Colombia, con evidente atraso y palmaria desidia, comenzamos a lidiar con el tema de la universidades que en lugar de estar ofreciendo lo mejor a sus estudiantes se han orientado hacia otros menesteres menos nobles aunque más rentables, para el beneficio personal de las familias o clanes que las controlan. En esta perspectiva, conviene examinar lo que ocurre, por ejemplo, con una pequeña municipalidad en el Estado de Ohio (algo más de 200.000 habitantes) en los Estados Unidos, en la cual tres universidades, y no las más famosas de este país, tienen una población de estudiantes extranjeros de 4.753, algo más del 21% del total de universitarios en esa ciudad. Esas instituciones son Hiram College, Kent State University y The University of Akron. Cuando se gradúan, 21.6% consiguen empleo en su área metropolitana. Para el periodo 2008-2012 , 43.8% hacían estudios de pregrado, 39.9% de Magister y 16.3% de Doctorado. Y la mayoría en ciencias, ingenierías o negocios.Esto es, apenas, el microcosmos de lo que ocurre con los estudiantes extranjeros en Estados Unidos, sin duda el país que como un todo, cuenta, con el mejor sistema universitario. Pruebas al canto: entre 2001 y 2012 la población de universitarios extranjeros pasó de 110.000 a 524.000. Y los países que más se están beneficiando son China y Arabia Saudita. Los universitarios extranjeros contribuyen con cerca de 21.8 billones de dólares (el costo de las matriculas) y 12,8 billones en otros gastos durante el periodo de cinco años señalado, en 118 áreas metropolitanas. En el caso de Akron esas cifras son algo más de 60 millones en matrículas y 50 millones en otros gastos.Estados Unidos atiende el 21% del total de estudiantes extranjeros en el mundo, o sea, 819.644 (entre el 2012 y el 2013). Son datos tomados de un estudio de Neil G. Ruiz en Brookings Institution. ¿Cuál es el impacto de estas cifras en el desarrollo del sistema universitario de los Estados Unidos? ¿Cuál es el beneficio que deriva esa gran nación del talento que permanece allá después de sus estudios? ¿Cuál el impacto en inversiones y negocios futuros entre Estados Unidos y los países de origen de esos estudiantes? ¿Cómo repercute esa formación en el mejoramiento de los respectivos sistemas de educación superior? ¿Y en la formación de una mentalidad global en sus estudiantes? Y mientras esto crece notoriamente, otros expertos del mismo tanque de pensamiento anuncian grandes cambios en el sistema de educación superior en el mundo como consecuencia del progreso asombroso en las tecnologías de la información. La pregunta es qué ocurrirá cuando un sistema de educación superior tan calificado como el de Estados Unidos anuncie programas no presenciales de alto nivel y, dicen los expertos, a precios irrisorios por razón de su alcance masivo. ¿Diremos que es preferible la oferta académica de la Universidad San Martín y sus similares? Es bien probable que algo muy significativo va a ocurrir en este mundo tan importante de la educación superior, lo cual puede ofrecernos posibilidades para superar el atraso pero también nos exige muchos más esfuerzos para hacerlo realidad. El gobierno cuenta con la Uned, ya con tradición en educación a distancia, o sea, no presencial. Una evaluación rigurosa podría abrir un camino para ofrecer una educación de excelencia a cientos de miles de estudiantes, y a costos reducidos. Debemos estar atentos y, por qué no, esperanzados.

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