China en América Latina

China en América Latina

Enero 10, 2015 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

Inusitado que tenga lugar. Insólito que no haya un cubrimiento informativo apropiado. Se trata de la reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), 33 países, en China, el jueves y viernes de esta semana. Son 33 cancilleres y, además, tres presidentes que fueron invitados para una visita previa, los de Venezuela, Costa Rica y Ecuador. Sin duda es un hecho histórico. Es muy revelador que esta Comunidad de Estados, que fue creada con el propósito de realizar un diálogo político, excluya a Estados Unidos y Canadá. Y dentro de esa lógica se entiende que esta reunión se haga con China y no con Estados Unidos.Ya se ha tornado muy difícil hacer un seguimiento de las múltiples y significativas acciones de China en nuestra región. En mis columnas he citado varias veces a R. Evan Ellis y a Margaret Myers (Diálogo Interamericano) quienes se han especializado en la relación China-América Latina. Ellis publicó en 2013 el libro ‘La dimensión estratégica del involucramiento chino en América Latina’ y en 2014 ‘China en el terreno en América Latina’. Los datos que utilizo en este artículo, son tomados de un escrito de Ellis: ‘La aparición de China en las Américas’, publicado en la ‘Military Review’, correspondiente a enero-febrero de 2015. Y la Universidad Andrés Bello publica un informe periódico de varias páginas, que muestra la amplitud y creciente presencia de China en esta parte del mundo.Algunas cifras nos permiten apreciar la dinámica de esta presencia. En 2003 el comercio China-América Latina, era de 29 billones de dólares. En 2012, era casi diez veces mayor: 270 billones de dólares. La inversión no financiera después de 2009, se ha incrementado en 32,2 billones de dólares. Sigue creciendo. La actividad china es notoria en sectores como el petróleo, los metales, la minería, la construcción y las telecomunicaciones. Y los países preferidos están en Suramérica: Argentina, Brasil, Perú, Venezuela, Ecuador. Y algunos en Centroamérica y el Caribe. El caso más importante es el de Venezuela, que ya tiene una deuda superior a los 50.000 millones de dólares, que paga en petróleo y el Presidente Maduro obtuvo ahora 20.000 millones adicionales. La gran pregunta es: ¿Qué pasa con la relación Colombia-China? El comercio se ha incrementado, pero no se ven proyectos como los que se anuncian para los otros países de Suramérica. Algunos creen que China, dada la relación especial de Colombia con Estados Unidos, ha sido muy cuidadosa en no generar actividad alguna que pueda ser mal interpretada. Algo parecido podría ocurrir con México. Es interesante constatar que canales interoceánicos o grandes proyectos de infraestructura para conectar el Atlántico y el Pacífico, están financiados por China. Es el caso de la ampliación del canal de Panamá; la iniciación de las obras del mega-canal de Nicaragua, con un costo total estimado que sobrepasa los 50.000 millones de dólares; el tema del así llamado canal seco, sobre el que se habla menos, en el cual estaría involucrada Colombia con Honduras y Guatemala. Se debe recordar que el secretario de Estado John Kerry enterró en la propia sede de la OEA, la famosa ‘Doctrina Monroe’ que establecía: “América para los americanos”. ¿Hay una cooperación China-Estados Unidos, o una competencia estratégica en la región? ¿O ambas? Es indispensable monitorear esta relación.

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