Un papayazo para Cali

Julio 22, 2022 - 11:45 p. m. 2022-07-22 Por: Eduardo José Victoria Ruiz

Cada vez que pasaba bordeando el río Cali, en el barrio Centenario, me llenaba de curiosidad sobre quién y por qué estaban transformando ese espacio a la orilla del río, caracterizado por los dibujos de papayas en los quioscos, cuadros multicolores en el piso y bellos jardines.

En mi visita hace un par de meses, el fundador Felipe Velásquez contó de su compromiso en la transformación urbana de Cali, empezando por ese espacio, hasta hace poco tiempo un muladar, expendio de estupefacientes y alojamiento de indigentes. Aprovechó para compartirnos la necesaria interacción entre la comunidad que habita en el río y estos proyectos de renovación urbana que conllevan actividades económicas, generadoras de empleo y de oportunidades. Fue el pretexto para comentar sobre su tesis de grado que ganó premio nacional de arquitectura acerca de la renovación urbana en el centro histórico de Cali y el énfasis en la contribución de la arquitectura a la cultura y a establecer lazos entre las diferentes comunidades, independiente de su origen socioeconómico.

Abandonó su trabajo en España para implementar en Cali los proyectos que venía estudiando y fundó La Papaya, organización social creada para canalizar sueños por Cali. La papaya, coloquialmente, trae el sentido de la oportunidad. Por ejemplo, esos 300 metros transformados son un piloto de cuán bello y disfrutable puede ser nuestro río. Siete empleos se generan en ese espacio donde inspirados en el Támesis se pueden disfrutar pescados apanados con papas fritas, buen café y cervezas artesanales.

El plan que sigue es unirse con la otra orilla del río aprovechando el puente peatonal y lograr el ‘escopetazo artístico’, aludiendo a la Calle de la Escopeta, generando así hasta el Teatro Municipal un recorrido lúdico. Al otro lado, Nicolás Sarria a quien conocí en la Fundación Carvajal, creó ‘la Casa Amar y lla’, un vivero en la ciudad con arte y pizzas a solo una cuadra del Teatro.

El sábado pasado La Papaya promovió el Plogging, competencia atlética ligada a la recolección de basura en el Río Cali. 320 atletas pagaron por participar en ese reciclaje ecológico y espaldarazo cívico. Felipe Velásquez está demostrando que existe la antítesis de la ‘teoría de las ventanas rotas’. Así como donde hay basura llegarán más desechos, también donde se siembran flores llegarán bendiciones. La Papaya y Felipe nos renuevan el entusiasmo por la recuperación del civismo. Ojalá muchos empresarios y vecinos le apuesten a replicar ‘papayas’ a través de la organización de Felipe y devolver el orgullo a esta Cali, aquel sueño atravesado por un río que estamos en mora de recuperar.

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