Los logros en infraestructura

Los logros en infraestructura

Abril 20, 2018 - 11:45 p.m. Por: Eduardo José Victoria Ruiz

Sorprendentemente este gobierno, dirigido por comunicadores, ha tenido más inconvenientes en comunicar que los pasados, en los cuales mandatarios como Uribe, Pastrana, Gaviria o Belisario tuvieron un manejo mucho más efectivo y sagaz en la percepción de sus ciudadanos.

Uno de los casos más destacables es la revolución en la infraestructura. El salto de Colombia en calidad vial y portuaria ha sido portentoso. Pasamos de las mentiras sucesivas de Andrés Uriel, con grandes promesas pero un número discreto de kilómetros realizados, a decisiones valientes para minimizar los riesgos en la calidad de los constructores. A disminuir los pleitos contra la Nación o las adiciones presupuestales como vehículo de rentabilidad soterrada: las grandes empresas de infraestructura tenían más abogados que ingenieros, pues el negocio estaba en la manipulación de la ley y no en la cabal ejecución de las obras. Barbaridades como las adjudicaciones sin diseños o sin predios comprados, fueron solucionadas con coraje y conocimiento al principio de este gobierno por el ministro de Transporte Germán Cardona.

Recuerdo que a su salida, empresarios de las obras públicas (cuánto hubiera querido decir ingenieros de alta reputación) despotricaron de Cardona. Vino después la implementación de tales decisiones, la vinculación de excelentes funcionarios, cambio de cultura, factores indispensables para el desarrollo del país en esta materia.

Cuando en la última etapa del gobierno Santos se requirió un ministro serio, conocedor y honrado, se le propuso a Cardona Gutiérrez regresar a esa cartera.

Ese cáncer llamado Odebrecht, que ha tumbado presidentes latinoamericanos, ministros y congresistas y que contaminó al gobierno Uribe, con su viceministro en la cárcel, e hizo metástasis en áreas del actual gobierno, encontró en Cardona un fortín moral inexpugnable por lo cual está donde está, en medio del reconocimiento de la ingeniería nacional y de la dirigencia regional.

Sin más pretensiones que ser un buen ingeniero, un funcionario público honrado y un magnifico ser humano, Cardona con su sencillez y pragmatismo se ha ganado un lugar de honor en la historia de la ingeniería colombiana.

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