La traición en el ADN

La traición en el ADN

Diciembre 14, 2018 - 11:45 p.m. Por: Eduardo José Victoria Ruiz

Las conmovedoras fotos y escritos sobre la vida de Belisario Betancur hicieron que fuera inevitable hacerse varias preguntas:

¿Por qué un humanista de indudable compromiso con la paz, no la logró? Sus fotos de la reunión con ‘Tirofijo’ presentan una actitud tan positiva en la expresión de ambos, que es sorprendente que los esquivos acuerdos solo se hubieran logrado 30 años después. Tres décadas más de muertes, secuestros, desplazamiento y lágrimas.

Si Belisario dio tanto de su espíritu conciliador en favor de un acuerdo con el M-19, ¿cómo fue que este movimiento desaprovechó ese ambiente generoso y terminó tomándose el Palacio de Justicia, masacrando magistrados, empleados de la rama judicial y civiles?

La retrospectiva de la historia, comparando ambos talantes, el del estadista con altos valores humanos frente a los líderes guerrilleros con torvos intereses, nos conducen a una lamentable traición a los ideales y al proceso mismo de reconciliación. Traición múltiple, para ser exactos.

Traición a esos principios también han sido las perversas prácticas de los gobernantes de izquierda, quienes lograron vender la idea de que las corruptas costumbres de muchos de los gobernantes del establecimiento merecían destruirse y ser reemplazadas por administradores diferentes, que con ilusos ideales y discursos contra las élites políticas tradicionales, ganaron el poder y terminaron siendo más corruptos que sus predecesores. ¡Traidores! Mataron la esperanza de muchos.

Décadas después, otro de los antiguos dirigentes del M-19, Gustavo Petro, es filmado mientras recibía dinero en casa de un amigo. Este lo filmó porque estaba convencido de que, más temprano que tarde, Petro lo traicionaría como lo hizo con tantos militantes de su movimiento. Así fue y el video se hizo viral. Traidores ambos.

Mi preocupación es que el país se mueve hoy en la inconformidad con el Presidente que arranca. Unos se llevan sus capitales, otros comienzan a mirar la forma de acompañar proyectos políticos opuestos, olvidando la historia, que en ese extremo izquierdoso la decepción pulula, y en cambio, abundan los ejemplos de traiciones que la historia recuerda con amargura y frustración.

Que no repasemos ese tortuoso camino.

VER COMENTARIOS
Columnistas