De Londres a Cali

De Londres a Cali

Septiembre 24, 2016 - 12:00 a.m. Por: Eduardo José Victoria Ruiz

Bunyadi en Londres es un restaurante con énfasis en ingredientes ecológicos y naturales, ensaladas, frutas, flores, carne y pescados ahumados. Su particularidad es que los comensales se sientan a la mesa como Dios los trajo al mundo, es decir en bola. Su éxito ha sido abrumador. La lista de reservas tiene miles de personas y la tendencia es que se replicará en Milán, Tokio, Melbourne y París. Hay personas que confiesan que después de haber ido a Bunyadi han seguido comiendo desnudos. La de sal y azúcar me refiero. El consumo percapita es, en pesos colombianos, entre $200.000 y $230.000. Si el comensal quiere bailar pagará 50 euros más. Ante esta noticia decidí evaluar la posibilidad de montar un restaurante similar en Cali.Como el Bulevar del Río está de moda, pensé que la idea sería regia para darle vida al Edificio de Coltabaco, donado a la Alcaldía. Sin embargo imaginarme al alcalde llorando emocionado cada vez que entra un empeloto, me desanimó pues la depresión va a ser colectiva. Decidí entonces llamar a Carlos Yanguas y Maura Caldas para un menú de nuestro Pacífico. Cuando imaginé las consecuencias del arrechón, el tumbacatre y el caigamosjuntos, me abstuve. La gente no sabrá si los efectos bajo la mesa son por cuenta de las pócimas o de las vecinas. La posibilidad entonces era la gastronomía típica; que Martica Jaramillo nos preparara morcillas y brevas caladas, pero me hicieron caer en cuenta que las comparaciones serían odiosas.Si acá también vamos a tener baile, me pregunté, ¿qué tendría menos consecuencias notorias, salsa o boleros? ¿Cómo manejar la esperma hirviente de las velas en las cenas románticas? ¿Hay algún proto-colo para agacharse a levantar las servilletas? ¿Qué haremos con quien no suelta su celular? ¿Dónde lo colgarán? ¿Será mejor que los Iphone timbren pues nos inquieta la vibración en los regazos? ¿Cómo manejar dos eventos simultáneos, por ejemplo la cena de presentación de la campaña presidencial de Alejandro Ordoñez y el lanzamiento del festival del Petronio Álvarez? ¿Cuál es la temperatura ideal para que el aire acondicionado no disminuya la dotación de los comensales?Los meseros serán muy prudentes y bien capacitados. Por ejemplo, cuando un cliente pida “penne”, el mesero deberá mirar de inmediato las lámparas del techo.En Tokio, el restaurante nudista Amrita no permite clientes con tatuajes y su edad debe ser entre 18 y 60 años. Si acogemos esto en Cali, ¿nos tocará que el Club de Jardinería y los Amigos de la Policía no hagan sus eventos con nosotros? No sería justo. Claro que esos encomiables grupos no tendrían problema con los tatuajes. Solo llevan las nobles marcas del tiempo.Estaba aclarando tantas inquietudes cuando mi señora me dijo altiva: “Si tú te chorreas cada que comes y ya te tiraste todas las corbatas, ¿por qué no dejas el embeleco del restaurante en pelota y cuidas al menos el corbatín?”. Hasta allí llegué. En el piso quedó inerte el frustrado restaurantero nudista.

VER COMENTARIOS
Columnistas