Más que unos juegos

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Más que unos juegos

Julio 12, 2013 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Uno de los temas polémicos en las redes sociales por estos días son los Juegos Mundiales, que se realizarán en Cali a partir del 26 de julio próximo.En este debate hay, básicamente, dos bandos. De un lado están quienes defienden el evento, argumentando que es un propósito de ciudad, que va a servir para mostrar a Cali ante el resto del país y el mundo. Y en el otro, quienes critican el certamen, con la afirmación de que desde el punto de vista deportivo no tiene mayor peso.Ocurre que en esta discusión ambos bandos tienen razón. Ciertamente en el ámbito deportivo universal, los Juegos Mundiales no tienen gran trascendencia. No pertenecen al Comité Olímpico Internacional y por ende no están en el ciclo olímpico.Con lo cual, afirmar que es el evento deportivo más importante realizado en Cali, es inexacto. Más importante fueron los Panamericanos porque, así no tuvieran un carácter orbital, sí pertenecían al ciclo olímpico y en ellos se disputaron los deportes más populares del planeta. Además, aquí vinieron las figuras más destacadas del deporte aficionado en América, en ese entonces.Pero que no sean el súper evento deportivo, no significa que no sean positivos para la ciudad. Los ojos del mundo no van a estar sobre Cali. Pero sí van a venir, mínimo, seis mil personas, provenientes de más de cien países, lo cual supone varias ganancias. Primero, por supuesto para el sector hotelero que va a tener 100% de ocupación durante esos días. Asimismo, los restaurantes van a tener una subienda de clientes al igual que el comercio y el transporte público, entre otros sectores.Y segundo porque esas seis mil personas que van a llegar luego se convertirán en embajadores de nuestra ciudad en sus respectivos países. Y tener gente hablando bien de Cali en más de cien países es muy bueno. Yo estoy convencido de que si en manos de Rodrigo Guerrero hubiese estado la decisión de organizar los Juegos Mundiales en Cali, al actual Alcalde no se le hubiera ocurrido meterse en ese berenjenal.Pero cuando llegó a la Alcaldía, Guerrero se encontró con un hecho cumplido: Cali se había comprometido a hacer esas justas. Con lo cual, no le quedaba otro camino que realizarlas. Y aprovecharlas como pretexto para recuperar el civismo de los caleños, lo que en buena medida se logró.Por fortuna, Guerrero tuvo el tino de poner la organización de los juegos en manos de gente eficiente y confiable como Rodrigo Otoya, que otorga total garantía sobre la transparencia con la que se ha manejado el certamen y sobre el éxito del mismo.En resumen, no tiene sentido a estas alturas entrar en discusiones sobre la importancia que los juegos tienen en el ámbito deportivo mundial. Lo que nos corresponde a quienes queremos esta ciudad es poner nuestro granito de arena para que Cali se luzca ante la poca o mucha gente que va a venir, o que va estar atenta, al certamen deportivo.Y de paso no sería malo darse una vueltica por los escenarios en los que se van a disputar las competencias. Será muy divertido ver, en vivo y en directo, deportes exóticos que pocas veces tenemos la oportunidad de apreciar por estos lares como el sumo, la batalla de fuerza o el ‘ultimate’.

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