La opción Armitage

La opción Armitage

Enero 16, 2015 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Un especie de sopor se tomó la disputa por la Alcaldía de Cali, tras la salida de Angelino Garzón y de Santiago Castro de esa contienda. Angelino tiene muchas ganas de ser alcalde de algo, de Cali, de Bogotá, de Buga o ciudades intermedias, pero parece cada vez más difícil que el partido de la U, el único que le puede abrir esa puerta por cuestiones legales, le dé el aval. Y con actitudes como salir a criticar el alza del salario mínimo ordenado por el hombre que en últimas decide si la U otorga o no el aval, o sea, el presidente Santos, Angelino lo único que hace es alejar más esa posibilidad. Santiago Castro, de forma muy pragmática, optó por cambiar el azaroso e incierto camino para llegar a la Alcaldía, por un puesto seguro, bien pago y con buena vitrina, como es la presidencia de Asobancaria. Eso sí, este hombre debe ser un genio porque pasar de ser congresista a manejar el tema de la aviación civil para desembocar en los enredados intríngulis bancarios requiere tener un conocimiento más vasto que el de Leonardo Da Vinci. Pero lo cierto es que sin estos dos gallos finos de la política, esa disputa perdió emoción. Ninguno de los aspirantes que queda en lisa, el chontico Ortiz, Luz Helena Azcárate, El concejal Malo, el escritor Clavijo y Nicolás Orejuela marca más del 5% en las encuestas. Y aunque falta mucho trecho por recorrer no es fácil que alguna de esas candidaturas reviente de aquí a octubre. Ante este panorama, ha comenzado a cuajar un nombre que podría tener mucha receptividad en círculos empresariales, políticos y sociales de la ciudad. Y entre la gente del común. Se trata de Maurice Armitage, quien posee muchas de las cualidades que debe tener un buen alcalde: es un gerente eficiente --lo ha demostrado en el manejo de sus empresas-- tiene una inmensa sensibilidad social, no pertenece a ninguna rosca política, es honesto, tiene carisma...Además, Maurice es una víctima del conflicto, ha sido secuestrado dos veces, y si es verdad que vamos a entrar en la etapa del posconflicfto, sería muy conveniente tener al frente de la tercera ciudad del país a alguien que ha demostrado que sabe lo que es el perdón. ¿O cuántos colombianos que han estado secuestrados le han pagado el abogado a su secuestrador? Qué bueno sería tener al frente de los destinos de la ciudad a alguien que se atreve a decir “Uno como empresa no puede sentarse a decir voy a conseguir plata para mí. El país le ha dado a uno todo. En el caso de Cali, también nos lo ha dado todo: lo mínimo que podemos hacer es seguir trabajando por Cali”, como aseguró Armitage en la entrevista que le concedió a Paola Gómez.O alguien que siendo uno de los empresarios más exitosos de la ciudad se atreve a hacer esta autocrítica: “Aquí en el Valle somos una sociedad poco distributiva”. En fin. Ignoro qué está pensando Maurice frente a la posibilidad de lanzar su nombre. Pero lo que sí tengo claro es que su presencia enriquecería la disputa por el primer cargo de la ciudad.Sé que no es una decisión fácil y que ganaría más Cali teniendo un personaje como él en la Alcaldía, que él ocupando ese cargo. O sea, como negocio el asunto no es muy tentador. Pero, como él mismo ha dicho, hay cosas que están por encima de los negocios. Y Cali, la ciudad que tanto le ha dado, es una de ellas.

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