La ley, hasta para Mockus

La ley, hasta para Mockus

Junio 28, 2018 - 11:55 p.m. Por: Diego Martínez Lloreda

En las pasadas elecciones legislativas, Antanas Mockus obtuvo la segunda votación como candidato al Senado, algo más de 500.000 votos. Solo fue superado por Álvaro Uribe.

Nadie duda de que la presencia del exalcalde de Bogotá en la cámara alta enaltecería las discusiones y los debates y enriquecería las iniciativas legislativas. Eso no se puede discutir. Pero lo anterior no implica que Mockus llegue al Congreso a la brava, pasando por encima de los impedimentos que establece la Constitución.

La inhabilidad en la que podría estar incurso Antanas está consignada en el artículo 179 de la Carta, que dice: “Quienes hayan intervenido en gestión de negocios ante entidades públicas, o en la celebración de contratos con ellas en interés propio, o en el de terceros, o hayan sido representantes legales de entidades que administren tributos o contribuciones parafiscales, dentro de los seis meses anteriores a la fecha de la elección”, están inhabilitados para asumir una curul en el Congreso.

El problema para Antanas es que Corpovisionarios, entidad que preside, suscribió hace muy poco un contrato con la Gobernación de Cundinamarca.

Quienes defienden al exalcalde de Bogotá aseguran que él no es el representante legal de esa empresa y que por tanto no está incurso en ningún impedimento. No estoy de acuerdo: Antanas es la cabeza de la entidad y, como sucede con cualquier gerente o presidente, todo lo bueno y lo malo que haga la misma es su responsabilidad.

De hecho, a Corpovisionarios la contratan es porque detrás de ella está Antanas. Supongamos, además, que Corpovisionarios se gana el Nobel de Paz. ¿Quién lo recibiría? ¿Mockus o el representante legal?

El hecho de que quien firmó el contrato con la Gobernación de Cundinamarca fue el representante legal, si uno fuera suspicaz, podría verse como un agravante: eso de delegar en un tercero tales firmas suele ser un atajo que usan muchos en este país para evitarse líos jurídicos.

Como para complicar las cosas, Corporvisionarios reeligió a Mockus como presidente en mayo pasado, cuando ya había sido elegido senador.

No quiero profundizar en la discusión jurídica. Esa se la dejo a los abogados que manejan el tema.

Lo que sí pido como ciudadano de a pie es que esto se resuelva en el ámbito jurídico: si el Consejo Nacional Electoral --entidad que puede no gustarnos por su origen politiquero pero que está facultada por la ley para resolver este tipo de situaciones-- luego de hacer un análisis jurídico del tema, encuentra que Mockus no está inhabilitado y puede posesionarse, perfecto.

Pero si tras ese análisis, el CNE establece que Antanas está impedido, hay que respetar esa decisión.

La mayoría de argumentos esgrimidos por los áulicos del exalcalde de Bogotá para exigir (sí, exigir) que se le permita posesionarse como senador son extrajurídicos: que es un filósofo; que es un referente ético; que su presencia enaltecería al Senado; que es muy buena papa; que es un símbolo...

Todo ello puede ser cierto. Pero no tiene nada que ver con la decisión que va a tomar el CNE. La ley es para todos, hasta para Antanas Mockus. Lo que nos corresponde tanto a quienes creemos que Mockus está inhabilitado, como a quienes consideran que no lo está, es exigirle al CNE que falle en justicia.

Cualquier otro reclamo no cabe, así algunos vean a Antanas Mockus como la reencarnación lituana de Cristo.

Sigue en Twitter @dimartillo

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